Entre dos mundos

A Trump

Hace más de 30 años milito en el Partido Republicano. Pero yo no voté por usted. Trabajé duro en su contra. Siempre he promovido los derechos de las mujeres, los inmigrantes legales e indocumentados, los discapacitados y las víctimas de violencia —especialmente sexual—, a quienes ofendió e infundió miedo que se ha agravado desde la noche del martes.

No obstante, nuestra democracia le concedió el gran privilegio de ser presidente de nuestra nación, líder del mundo por los principios de igualdad, de libertad y de justicia que postula desde nuestra fundación como Estado moderno.

La contienda electoral quedó atrás. Es tiempo de sanar heridas y buscar la unidad en lo fundamental, pues nuestro país se encuentra terriblemente partido en dos. En su primer discurso como electo llamó a todos a trabajar para renovar el sueño americano. Esperamos sean palabras sinceras y no solo protocolarias.

En enero jurará la Constitución y se obligará a defender los derechos humanos de todos los estadunidenses. En consecuencia, asumirá la responsabilidad de proteger a quienes agravió y amenazó como una de sus banderas electorales.

Solamente sus acciones podrán calmar la zozobra, el coraje y el desconcierto que anidan en sectores amplios de nuestro pueblo. Urgen señales concretas y contundentes, pues nada grande ni generoso se podrá construir en Estados Unidos sobre la base de la división, del enfrentamiento y de la discordia.

No se equivoque ni pierda de vista que sangre mexicana corre en las venas de Estados Unidos. El bienestar de uno y otro país necesariamente va de la mano. Con muros y barreras comerciales no se generará mayor prosperidad ni seguridad en la región. Al contrario.

Como ciudadana americana, migrante orgullosamente mexicana y madre de un discapacitado, asumo mi compromiso de aportar en favor de la unidad y me sumo a Hillary Clinton para desearle sea un presidente con éxito.

Y, como mujer de fe, pido a Dios lo bendiga e ilumine para encontrar soluciones justas y pertinentes a tantos problemas que enfrentan Norteamérica y el mundo. Yo seguiré con todas mis fuerzas defendiendo mis principios y valores.

rosariomarin978@gmail.com