Entre dos mundos

La ignorancia de don José Ramón Fernández

A Judit Guerrero, que hoy asume como alcaldesa de Zacatecas


A propósito de la reciente final del futbol mexicano, el periodista reprochó al árbitro: “…fue un desastre, un invento. Tiene síndrome de Down…”. Después reculó por su “desafortunado comentario”. Por sus décadas de informador inteligente, crítico y polémico, prefiero pensar que el exabrupto se debió a su ignorancia más que a un acto ofensivo deliberado. Quiso descalificar al silbante, pero agredió a millones de personas.

Un ser humano con síndrome Down es ante todo digno y respetable. Sus facultades son disímiles porque tienen una alteración genética, un cromosoma extra en el par 21, lo cual conlleva a limitaciones que se manifiestan en grados de retraso mental y problemas físicos, cardiacos, visuales, auditivos, musculares y otros.

Sin embargo, gracias a los avances científicos y a una vigilancia clínica apropiada, hoy tienen vidas regulares. Pensamientos, emociones y sueños semejantes a todo individuo —como un comentarista deportivo—. Requieren cuidados especiales, pero esto no impide que muchos estudien, trabajen, se casen e, incluso, sean empresarios exitosos. Sus potencialidades y sentimientos de amor son inmensos y prácticamente nunca encontraremos a uno corrupto, envidioso ni dañino.

Supongo que José Ramón ha visto las olimpiadas en las que participan mujeres y hombres con capacidades diferentes y demuestran una gran fuerza de voluntad, honorabilidad y atributos de atletas excepcionales.

Todo ello lo he aprendido con mi hijo Eric. Nació con el síndrome hace 31 años. La situación fue complicada al principio, pero su presencia amorosa e imprescindible en mi familia, como bien dijo Ban Ki-moon, nos ha enseñado que “son algo más que personas necesitadas de asistencia, son agentes de cambio que pueden impulsar el progreso en toda la sociedad y debemos escuchar su voz…”.

Mi incorporación al activismo cívico y político en California se originó precisamente en la promoción de sus derechos. Hoy gozan de una legislación que garantiza subsidios para procurar su inclusión, protección y desarrollo armónico, independientemente de su condición social.

El señor Fernández posee poder de convocatoria. Luego, en coordinación con el Conapred, sería pertinente resolviera encabezar una campaña para combatir la incomprensión e ignorancia, impulsar el bienestar y recaudar fondos para organizaciones de la sociedad civil que gestionan la atención de seres humanos tan maravillosos.

¡Así podría ponerle mayor sustancia a sus amplias disculpas!

rosariomarin978@gmail.com