Entre dos mundos

El Día Internacional de las Remesas Familiares

La ética y la pasión en el trabajo son principios que don Mariano me heredó. Esta riqueza es soporte de mis logros profesionales. ¡Gracias, padre, por tu ejemplo!

En 1969, era obrero de la fábrica de bombas de agua Byron Jackson en Ciudad de México. Ante lo insuficiente de su salario para afrontar los gastos del hogar, con mi madre acordó buscar mejor destino laboral en Estados Unidos. Partió en solitario para abrir brecha antes de llevarnos a todos…

Guardo la imagen de doña Carmelita, mi mamá amorosa, esperando cada viernes en la puerta de casa la llegada del cartero que traería noticias de papá y, sobre todo, el cheque o los dólares para nuestro sustento. No pocas veces regresaba angustiada: “Hoy no hubo suerte, tal vez el lunes”. O el sobre se perdía en el trayecto. Entonces no había otro mecanismo para despachar el dinero, hasta que surgieron compañías intermediarias.

Así, las remesas de los migrantes —segunda fuente de divisas de México— fueron expoliadas por empresas voraces y despiadadas que, por largo tiempo, abusaron de la ignorancia y necesidad de nuestros paisanos quedándose hasta con 20 por ciento de los montos.

Pero en esos inimaginables y venturosos caminos de la vida, quién me hubiese dicho que 33 años después de que mi padre emigró y como tesorera de Estados Unidos, tendría condiciones para frenar esos atropellos y gestionar la incorporación de las instituciones financieras, bajando con ello el costo de las transacciones; incluso, Bank of America llegó a ofrecer el servicio gratuitamente.

En 2015, el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (ONU), reconociendo justamente la contribución financiera de los trabajadores migrantes al bienestar de sus familias en sus comunidades orginarias y al progreso sostenible de sus países, instituyó el 16 de junio como el Día Internacional de la Remesas Familiares, con la intención de proteger el flujo de estos recursos.

En un artículo de El Universal, mi respetado amigo José Antonio Meade, expone puntualmente el tema, señalando que, en 2016, México recibió 27 mil millones de dólares de remesas de Estados Unidos, y nos da buenas noticias: Bansefi cobra solo 8 dólares en promedio por operación y, en el contexto del Programa de Asistencia Técnica a las Microfinanzas Rurales, apoya a 57 mil personas de 13 entidades federativas de alto grado de migración con créditos productivos para potenciar dichos recursos.

Y con el compromiso social que lo caracteriza, el secretario Meade expresa: “Los migrantes son y han sido siempre solidarios con nosotros. Es momento de retribuir esta solidaridad con todo el apoyo que podamos brindarles…”. ¡Así sea!

rosariomarin978@gmail.com