Articulista Invitado

La sacudida

El triunfo del candidato “independiente” despertó muchas expectativas. Jaime Rodríguez Calderón era el primero en la historia que triunfaba en una elección estatal. Había roto el monopolio de los partidos y podría servir de ejemplo para las elecciones presidenciales. Colocaba a  Nuevo León a la vanguardia política nacional. Había motivos suficientes para presumir.

Algunos se sentían orgullosos. Le quitó lo invicto a la senadora Álvarez, supuestamente la más popular de los políticos del estado. Sacudió a los dirigentes de los partidos: llegó a la gubernatura un candidato sin partido, aunque era difícil borrar sus experiencias priistas después de una militancia de más de 30 años, sobre  todo su perfil contestatario y las mañas de “operador” electoral.

Llamó la atención que, desde el anuncio de su  triunfo electoral, El Bronco tuviera la audacia de  incorporarse a la lucha por  la sucesión presidencial, en el 2018. Con la misma autosuficiencia se presentó en un debate de  la FIL de Guadalajara para promover su posible candidatura:“ni le tiro ni quiero ser, decía,  pero si la gente en el país me pide que compita, sí voy a competir”.

Poco después tuvo una reunión con otros independientes como Mancera, Gabino Cué, Enrique Alfaroy Jorge Castañeda. Dijo: “México necesita que “tomemos el toro por los cuernos, yo no le saco a ese tema”. También se promocionó el 6 de noviembre, al participar en el Foro Marketing sobre campañas políticas.

Rogelio Sada, un respetado político, consideraba que lo sucedido en Nuevo León era una respuesta “derivada del hartazgo por la enorme corrupción que está operando”. Eduardo Garza T Junco, de Caintra, además de esperar que se pusiera en marcha una política industrial para Nuevo León, explicaba que el triunfo hablaba “del deseo reforzado de la participación ciudadana.” José Mario Gómez solicitaba que cumpliera los compromisos que hizo en la campaña: “Mantener el diálogo, integrar un gabinete con los mejores hombres y mujeres”. Gilberto Villarreal Guzmán, presidente de la Canaco, señalaba que los resultados demostraron que los nuevoleoneses querían un cambio en la forma de gobernar.

Gerardo Gutiérrez Candiani, del Consejo Coordinador Empresarial, afirmaba que las candidaturas independientes se revelaban  como “una opción legítima y valiosa frente a los partidos políticos”. Emilio Cordero, de Index, preocupado por la industria maquiladora, se pronunciaba en favor de apoyos a la industria. Marco Tulio Valdés, de la Unión Regiomontana de Transportistas, estaba tras mexicanos que solicitaban reducir de las tarifas en el periférico y tener costos logísticos más competitivos. Los restauranteros, por su parte, entregaron un pliego petitorio solicitando la reducción de trámites a la mitad.

En un alarde de madurez cívica y disciplina partidista, un grupo de distinguidos  priistas, con rostros que reflejaban cualquier cosa menos la derrota, acató la exigencia de la candidata de la coalición en el sentido de que nadie se declarara ganador hasta que se dieran a conocer los resultados oficiales. Solidarios hasta el final estuvieron Ildefonso Guajardo, Héctor Gutiérrez, Marcela Guerra y Eduardo Bailey. “Por encima del interés personal, está el bienestar de la gente de Nuevo León”, decía Ivonne al aceptar el triunfo de El Bronco, de quien deseó que hiciera “el mejor gobierno que merece nuestra entidad.”

Por la parte panista, el candidato Felipe de Jesús Cantús sabía que los resultados no le favorecían. “Luché por un cambio”, aseguraba, “a veces se pagan facturas ajenas”. La aceptación de la derrota quedó implícita en el anuncio de triunfos electorales en los municipios santos: Pedro, Catarina y  Nicolás.

El 8 de junio de 2015 se anunció el triunfo de Jaime Rodríguez Calderón, candidato independiente a la gubernatura, con 48.864% de los  votos, de acuerdo con el Sipre. De inmediato recibiría las felicitaciones del presidente Peña Nieto, del ex gobernador Medina de la Cruz, de los organismos empresariales y de los candidatos derrotados que le desearon buena suerte.  

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Extractos del capítulo sobre el gobierno de Jaime Rodríguez Calderón, del libro Los Gobernadores de Nuevo León, del Reinado al Estado (1597 – 2017), próximo a aparecer en las ediciones de la UANL. PRIMERA PARTE.