La Semana de Román Revueltas Retes

Todavía no nos eliminan… ¡Qué alivio!

A la desaceleración de la economía, al incremento de los secuestros, a las catástrofes naturales, a la persistencia de la corrupción más descarada e impune, al escandaloso cinismo de unos politicastros que se sirven con la cuchara grande mientras los ciudadanos de a pie apenas logran llegar a fin de mes, al creciente catastrofismo de los mexicanos y su no menor gusto por la autodenigración, a la impotencia de millones de familias chantajeadas por la mafia de la CNTE, a lo desalentadora que resulta la postura blandengue y entreguista de nuestras autoridades, a la atmósfera de caos y desorden que reina en la capital del país, a la incertidumbre sembrada por una reforma fiscal que parece más contraproducente que transformadora, a la persistente realidad de una pobreza que golpea duramente a más de la mitad de los pobladores de este país, a la dura circunstancia de esos millones de jóvenes compatriotas que no estudian ni trabajan, a la espeluznante amenaza de sicarios desalmados y sanguinarios, a la disminución de las remesas que envían los paisanos afincados en el territorio de Estados Unidos (de América), al callejón sin salida que significa un proyecto educativo nacional en el que se desperdician ingentes recursos públicos sin que haya dinero siquiera para tener escuelas limpias, bien equipadas y con agua corriente para nuestros niños, a la disminución de la competitividad económica de la nación, a la preocupante perspectiva de que nuestro vecinos del norte nos arrastren en su caída financiera, al espantajo de un endeudamiento futuro que puede llevarnos a que se repitan las pavorosas crisis del pasado, a todo esto, señoras y señores, ¿le íbamos a agregar la muy deshonrosa, humillante, vergonzosa, penosa, ignominiosa, degradante, afrentosa, demoledora y catastrófica eliminación de la Suprema Selección Nacional de Patabola?

No, no podía ser. Demasiado trágico.

Tenemos tiempo. Ocurrirá el 20 de noviembre. Qué alivio…