Interludio

De nuevo, un duende le mete mano a mis columnas

¿Por qué, si escribí anteayer que un reportaje "pintaba tan de negro" los problemas de Brasil —o sea, que dibujaba un panorama de ese color, lo repito, negro— por qué, ayer, al leer mi columna en la edición digital de este periódico, me encuentro con que le han añadido una letra al término, una ese, y resulta entonces que hubiera yo tecleado "el hebdomadarioThe Economist pintaba tan de negros los problemas de Brasil". ¡Coño! No se pinta de negros algo, a no ser que uno se refiera a que va a utilizar varias tonalidades de las que tiene el color —negro de marte (uno de los pigmentos inorgánicos, usado sobre todo en las pinturas acrílicas, compuesto por óxido de hierro), negro de humo (obtenido antaño del carbón de leña y hoy de la combustión de hidrocarburos) o negro marfil (que es una mezcla de carbono, fosfato de calcio y carbonato de calcio y que ya no se fabrica con el material que le da nombre, pobres elefantes, sino calcinando otros huesos a muy altas temperaturas)— pero, de otra manera, si las cosas se pintan de un solo color no hay razón alguna para utilizar el plural siendo, encima, que en el antedicho caso el adjetivo no calificaba directamente al sustantivo (hubiera sido, en ese caso, negro problema, que es algo que ni siquiera se dice sino que la expresión utilizada es "negro panorama" y, aquí sí, cabría decir, de parecida manera, decir "negras perspectivas" pero, con perdón, de ninguna manera "perspectivas pintadasde negras").

He dicho, incontables veces, que soy el primerísimo responsable de las estupideces que pueda yo llegar a escribir. Además, los lectores de los foros de discusión de la edición en línea no se privan de evidenciar cualquier posible gazapo, real o imaginario, y lo hacen, muchos de ellos, de la manera más soez. Pero, justamente por ello, y habiendo asumido en lo personal el costo de expresar mis muy particularísimas opiniones, no necesito ayuda de terceros. De veras. Dejen mis columnas como están. No metan las manos, por favor.