Interludio

¿Dónde andan los que pactaron con los Templarios?

El gobierno federal anunció ayer, en el escenario mismo de los hechos, su estrategia de rescate para Michoacán. Ya había intervenido, con gran eficacia, en ese puerto de Lázaro Cárdenas sojuzgado por las organizaciones criminales donde, desde hace ya algún tiempo —y gracias, sobre todo, a la actuación de las fuerzas de seguridad del Estado— se ha recuperado la normalidad. Por lo visto, los grandes problemas de este país los deben resolver las autoridades centrales porque, salvo honrosas excepciones (ahí están, esos valientes gobernadores que le han dado vuelta a la tortilla en Chihuahua, Nuevo León y Jalisco), los mandamases locales simplemente son demasiado ineptos o, peor aún, desaforadamente irresponsables, aparte de deshonestos.

A Michoacán le van a dar lo que piden muchas otras entidades del país: recursos, infraestructura, apoyos y créditos. Lo de la seguridad, que es el primerísimo de los problemas, tomará algún tiempo y, a decir verdad, se ve mucho más complicado. Si hablamos de ineficacia, señoras y señores, entonces tendríamos también que señalar la abierta complicidad de los gobiernos locales con los delincuentes. Eso fue antes, dirán ustedes. De acuerdo, pero ¿se puede pasar la página, así nada más, siendo que esa gente, la que pactó con los canallas, sigue ahí, hoy mismo, a su aire y tan campante? No estamos hablando de asesinos y extorsionadores que se mudan a otros pagos llevados por el llamado efecto cucaracha sino de personajes perfectamente visibles e identificables que, por si fuera poco, siguen incrustados en el aparato oficial, son parte de la comunidad y tienen todavía responsabilidades muy concretas en la administración de lo público.

¿Quiénes se apalabraron, en su momento, con los miembros de La Familia michoacana y Los caballeros templarios? ¿Fantasmas? ¿Espectros? ¿Seres mitológicos? Y, ¿dónde andan, en estos momentos? ¿Se fueron a Marte? ¿Se establecieron en otra galaxia?

Si nadie se ocupa de toda esa gente, el problema seguirá.