Interludio

"La Quina", primero; luego, Gordillo; ¿quién sigue?

Una pregunta: ¿justo en qué momento se pone en marcha, en este país, la maquinaria de doña Justicia para castigar a infractores del pelaje, digamos, de un Joaquín Hernández Galicia o una Elba Esther Gordillo —gente que había estado ahí, tan pancha, sin mayores agobios, disfrutando despreocupadamente de esplendores y privilegios— siendo que, justamente, hasta el instante fatal de su captura, los antedichos sujetos no habían merecido la más remota reconvención y, no sólo eso, sino que eran parte de un “sistema”, ese mismo que se volvió súbitamente en su contra, y aceptaban sin chistar las reglas del juego aparte de prestarse voluntariamente a toda suerte de complicidades?

Bueno, digamos que ambos se pusieron al final un tanto respondones pero, después de todo, habían sido, en su tiempo, entusiastas feligreses de la causa. Pero, hay otra interrogante todavía más asombrosa: ¿cómo es que estos personajes terminaron por afrontar tremendas acusaciones de naturaleza criminal? Es decir, ¿cómo es que habían logrado navegar sin hacer olas siendo que, al final, sus delitos resultaron mayores? ¿Y cómo es que esa mentada Justicia nuestra no había siquiera sospechado que la bestia anidaba en las entrañas de nuestro impoluto andamiaje sindical, en el caso que estamos aquí consignando? O, ¿acaso sí era sabido que no eran las personas más recomendables del vecindario pero se tomó la decisión, en algunos lugares y en ciertos círculos, de no intervenir? Si así hubiere sido, ¿podemos entonces hacernos otra pregunta sobre los actuales líderes del sector y su posible, o inminente, caída en desgracia? ¿Qué tanto se sabe sobre otros posibles candidatos a ser aprehendidos, procesados, juzgados y condenados? No quiero decir nombres pero, señoras y señores, si aquellos dos pesos pesados de nuestro sindicalismo fueron a dar con sus huesos a la cárcel, entonces podemos imaginar, sospechar o, de plano, anticipar que, habiendo sido los primeros, no serán los últimos.

En fin, ya lo veremos…