Interludio

MEX-USA, la falta de ambición


La señora Merkel, exasperada porque los ciudadanos griegos, luego de años enteros de soportar draconianas medidas de austeridad, van ahora a votar por un partido de izquierda indebidamente populista, admite ya que la salida de Grecia de la zona euro no significa una catástrofe, ni mucho menos, sino que será la consecuencia natural de que quieran reestructurar la colosal deuda que tienen con el resto de los países de la Unión Europea, unos 300 mil millones de euros, para aliviar un tanto su dura cotidianidad.

Muy bien, fuera Grecia. Que los expulsen y que los helénicos se las apañen con su propia moneda y su banco central y sus devaluaciones y sus déficits. Ahora bien, no puedo dejar de pensar que, más allá de que hayan gastadoel dinero de los préstamos de manera irresponsable y de que se embarcaran en una alegre aventura de dispendios, el rechazo germano resulta muy seguramente de una total falta de identificación cultural, a pesar de que Grecia es Grecia, es decir, la cuna de la civilización occidental.

Y es que los alemanes se ven a sí mismos como un pueblo trabajador y ahorrativo en oposición a unos griegos que, por no haber hecho los deberes y ajustarse el cinturón cuando tocaba, se buscaron ellos mismos su infortunio económico. Supongo, además, que los teutones no se identifican demasiado con los mediterráneos. Pues, ya puestos a conjeturar, y a propósito de la visita de Enrique Peña a nuestro vecino país, los americoestadounidenses tampoco se sienten muy cercanos a los mexicanoestadounidenses. No voy a consignar las apreciaciones y prejuicios que nos tributan pero, en lo que se refiere a la creación de instituciones, la gran diferencia entre la Unión Europea y la asociación de los países norteamericanos es que aquí nunca hemos creado mecanismos de verdadera cohesión que pudieran ayudar, a México, a tener siquiera un desarrollo como el de Grecia.

Por ahí debieran ir nuestras negociaciones–la creación de una verdadera Unión Norteamericana— en vez de tramitar meramente provechos menores. ¿No?