Política Irremediable

Más y más violencia

¿Cuánta violencia estamos dispuestos a soportar en este país? Las imágenes de los salvajes que interrumpieron el partido de futbol que se jugaba anteayer en el estadio Jalisco son absolutamente aterradoras. Pero, desafortunadamente, en las pantallas de la televisión es cada vez más frecuente la escena de los brutos embozados que golpean con inusitada violencia a los policías, que destrozan mobiliario urbano, que incendian un autobús o que saquean un comercio. Pareciera, sin embargo, que estas manifestaciones de barbarie no entran en el catálogo de las conductas delictivas y que a nuestros gobernantes —los que mandan en las ciudades, en los estados de la Federación o en la mismísima Administración central— lo que más les preocupa es no afrontar esa acusación de “represores” que infaltablemente les caerá encima por poco que se atrevan a utilizar la fuerza legítima del Estado.

Naturalmente, la brutalidad de un grupúsculo de aficionados al futbol no resulta de la “protesta social” sino de la imprudente tolerancia de los directivos de un equipo, de la dejadez en los controles de entrada a un estadio y de la incapacidad generalizada que tenemos en México para mantener el orden. Pero, al final el resultado viene siendo el mismo: espeluznantes niveles de violencia y brutalidad, auspiciados por el incumplimiento de la ley.

No han entendido, los encargados de mantener el orden público y de garantizar los derechos de todos los ciudadanos, que las leyes no se negocian, que su aplicación no es discrecional y que ningún pretexto es válido para renunciar al ejercicio del poder del Estado. Y así, temerosos de gobernar de verdad, están dejando que México se precipite a un abismo de anarquía del cual, en su momento, será mucho más difícil salir.

Ah, pero, ¿se puede invocar, aquí, el principio de la legalidad cuando el hijo de un gobernador, presuntamente vinculado con el crimen organizado, sale libre pagando una fianza de 7 mil pesos y a tres jornaleros —por más reprobables que sean sus actos vandálicos— un juez les fija, en un primer momento, una caución de 7 millones? Digo…


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