Política Irremediable

¿Qué no hemos podido resolver?

Hagámonos una pregunta muy incómoda: ¿se están resolviendo los grandes problemas del país?

Para intentar responder, vayamos por partes: ¿han disminuido los indicadores de la violencia? ¿Hay cada vez menos delincuencia común? ¿Se han reducido los robos? ¿Se ha logrado proporcionar empleo a esos millones de jóvenes que no estudian ni trabajan o, por lo menos, se les ha podido recolocar en escuelas y centros educativos? ¿Hay más seguridad en las ciudades? ¿Hay menos secuestros? ¿Han bajado las cifras de ese maligno delito que es la extorsión? ¿Ha mejorado la enseñanza pública y hemos dejado de estar en el último puesto de la clasificación de la OCDE en ese renglón? ¿Hay un mejor ánimo social y los ciudadanos han desarrollado un ejemplar espíritu cívico? ¿Está más cohesionada la sociedad en torno a los valores morales y al concepto del bien común? ¿Hay menos inocentes en las cárceles, la justicia se ha vuelto más expedita y la celebración de los juicios es más transparente e imparcial con los detenidos? ¿Son más humanas y adecuadas las condiciones en las cárceles? ¿Se ejercen los recursos públicos con mayor eficiencia y honradez? ¿Se castiga penalmente a todos los funcionarios corruptos? ¿Hay menos corrupción en el aparato del Estado? ¿Hemos logrado que los habitantes de las ciudades no tiren basura en las calles y que los viajeros no llenen los paisajes de la nación de desperdicios e inmundicias? ¿Ha aumentado la oferta de empleos dignamente remunerados? ¿Han cambiado las condiciones de vida de los pueblos indígenas? ¿Han mejorado sustancialmente los salarios? ¿Ha disminuido la pobreza? ¿Se han elevado los índices de competitividad económica y de productividad industrial? ¿Hemos conseguido juzgar y encarcelar a un número mayor de asesinos? ¿Han bajado las escandalosas e inaceptables cifras de impunidad? ¿Tenemos a una policía científica debidamente formada para resolver los casos criminales sin recurrir a la muy sospechosa práctica de la confesión? ¿Contamos con cuerpos policiacos profesionales, capacitados y honestos para combatir a los delincuentes? ¿Hemos podido...?

No sigo, afligidos lectores, porque no quiero fomentar aún más el derrotismo nacional.

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