Política Irremediable

¿Dónde están los tres militares “desaparecidos”?

Por cierto, ¿no les parece a ustedes absolutamente inquietante y perturbadora la circunstancia de que tres militares del Ejército Nacional Mexicano se encuentren “desaparecidos” luego del derribo del Cougar EC725?

En el México de estos tiempos, lo peor que le puede pasar a cualquier persona es, justamente, esfumarse y no estar ya localizable para los demás. En los hechos, una desaparición equivale a una auténtica sentencia de muerte. Poquísimos son los individuos que han logrado volver de ese oscuro territorio y, por el contrario, a la inmensa mayoría de quienes “desaparecen” no sólo se les encuentra muertos: han sufrido, además, espantosas torturas.

En los distintos frentes de esta batalla, a los canallas de las organizaciones criminales no les basta con matar sino que exhiben una escalofriante y descarnada crueldad. Resulta evidente que no respetan las más mínimas convenciones de la guerra tradicional. En este sentido, estamos hablando de una contienda absolutamente desigual en el terreno de la moralidad: es cierto, hasta nuevo aviso, que el poderío de las fuerzas de seguridad del Estado es superior pero ellos, los delincuentes, pueden, sin mayores problemas, sacarle los ojos a uno de sus prisioneros de guerra antes de ejecutarlo cobardemente. Y, además, filman la atrocidad y envían las imágenes a los medios de comunicación. Mientras tanto, la Armada, la Policía Federal y el Ejército están obligados a acatar las normas de la legalidad institucional, más allá de que puedan ocurrir excesos. Y si, como parece haber sido el caso en Tlatlaya, algunos combatientes deciden aniquilar sumariamente a los adversarios que minutos antes los atacaban, entonces enfrentan de inmediato la acción punitiva de la justicia, aparte de sobrellevar los denuestos y acusaciones de esos ciudadanos que, ahora mismo, podrían también salir a la calle a vociferar “vivos se los llevaron, vivos los queremos” en el caso de los tres militares desaparecidos. Hombres, encima, que se desempeñaban para protegernos a todos nosotros, los mexicanos. En fin…

 

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