Política Irremediable

¿Mentira? No, un “hecho alternativo”

En un primer momento, muchos incautos, entre los que me contaba, pensamos que el pragmatismo que se le supone a The Donald iba a predominar sobre su tosca ideología. Luego, gente que sabe de las cosas nos dijo que a los demagogos autoritarios hay que tomarlos en serio cuando sueltan sus bravatas. Al final de este proceso de forzada concientización, los más reacios a aceptar la realidad real —una subespecie a la que sigo perteneciendo— imaginamos que el inefable personaje iba a comenzar a comportarse con mayor propiedad en cuanto le hubiesen dispensado la dignísima investidura presidencial. Pues, tampoco: el tipo sigue tan bronco, tan boquiflojo, tan majadero y tan flagrantemente mentiroso como siempre. Pero, señoras y señores, ahora hay una nueva variable en la ecuación: ¡sus colaboradores son igual de impresentables que él!

No ha pasado una semana siquiera y se ha aparecido en el escenario un sujeto, de nombre Sean Spicer y de ocupación secretario de Prensa de la Casa Blanca —o sea, el portavoz del presidente de los Estados Unidos—, que no tuvo casi otro tema, al comparecer por vez primera ante los medios, que insistir machaconamente, y en contra de todas las evidencias, que la toma de posesión de su jefe había sido la más concurrida de todas cuantas hubieran acontecido en la historia de nuestro vecino país. Y, para dejar bien claro que el tema no estaba a discusión, bramó, luego de soltar tamaña falsedad: “¡Punto final!”.

Ahí no quedó el asunto: sermoneando a los periodistas sobre lo que hubieran debido escribir en lugar de consignar algo tan simplemente verificable como el número de asistentes a una ceremonia republicana, remató su admonición con una advertencia: los medios que no reflejen las cosas como Trump y sus empleados lo desean, deberán ”rendir cuentas”. ¡Uf!

Luego lo tocó el turno Kellyanne Conway, la mujer que dirigió la campaña de Trump: confrontada por otro periodista, en la tele, a la demonstración de que el mentado Spicer había mentido, respondió que había meramente ofrecido “hechos alternativos”. La mentira tiene un nuevo nombre, ciudadanos del mundo, por cortesía de Trump y los suyos…

revueltas@mac.com