Política Irremediable

Señor procurador, explíquele las cosas a Aureoles

En Francia, la derecha sensata se sumó al presidente François Hollande para presentar un bloque unido contra la macabra estupidez de los islamistas. Los políticos de la UMP y los de la UDI participaron con el Partido Socialista en las gigantescas manifestaciones del 11 de enero.

Muchos mexicanos, luego de comprobar tan extraordinaria exhibición de unidad nacional, se preguntan por qué no hicimos algo parecido para mostrar nuestro repudio a los sucesos de Iguala. Pero, no son comparables las cosas: el pueblo francés respondió a un acto bárbaro que fue percibido como algo esencialmente ajeno a la cultura y valores de toda una sociedad. Sin llegar al extremo de hablar de un “choque de civilizaciones” sí se puede decir que ha habido una colisión frontal entre individuos que interpretan la realidad de manera radicalmente opuesta: después de todo, de un lado tenemos a unos asesinos sanguinarios y del otro a unos meros dibujantes. En México, por el contrario, quienes suelen perpetrar las más espantosas atrocidades son los delincuentes de siempre o, en el peor de los casos, los mismísimos agentes de la fuerza pública avalados por funcionarios y politicastros de todo pelaje. O sea, que al enemigo lo tenemos aquí en casa y no es un extremista obnubilado por los fundamentos distorsionados de una religión exótica sino un sujeto que, muy probablemente, se persigna y solicita la salvaguarda de la virgencita de Guadalupe antes de salir a descabezar al sicario del cártel rival.

Pero, hay más: nuestra izquierda sensata no es tampoco muy solidaria que digamos, así se le acuse de haberse bajado los pantalones para celebrar el Pacto por México. Para mayores señas, ahí lo tienen, a Silvano Aureoles, presidente perredista de la Cámara Bajísima, que se suma alegremente a las quimeras que circulan últimamente y, con un guiño de ojos a los fanáticos regionales, solicita más investigaciones para “encontrar la verdad en torno a los jóvenes desaparecidos”. Señor procurador de la República, no se canse usted, por favor, de machacarle a Aureoles los detalles de la investigación. Hasta que entienda…

revueltas@mac.com