Política Irremediable

Ayotzinapa: volvemos a comenzar de cero, oigan

Ignoro si la expresión "verdad histórica" forma parte de esa jerga legaloide —salpicada de terminajos como "obsequiar" una orden de aprehensión y otros barbarismos tan ridículos como absurdos— que mascullan solemne y reverencialmente nuestros acartonados leguleyos pero, en todo caso, no fue muy afortunada en labios del antiguo fiscal de la nación. Don Jesús Murillo Karam, sin embargo, había hecho los deberes: ahí donde tantos otros sucesos de la historia reciente de México nunca quedaron cumplidamente aclarados, en la tragedia de Ayotzinapa-Iguala-Cocula hay culpables —decenas de policías municipales y sicarios de la organización criminal Guerreros Unidos esperan sentencia en la cárcel—, hay un móvil que parece explicar muy fehacientemente la atrocidad —los matones de una organización mafiosa creyeron que estaban enfrentando a los asesinos de una banda rival (y esto, en un país en el que se han perpetrado escalofriantes masacres, en el que miles de personas han desaparecido y donde, cada día que pasa, afloran cadáveres de seres humanos decapitados, quemados, amputados o destazados)—, hay investigaciones realizadas por peritos de la UNAM, del IPN y de la propia Procuraduría General de la República (por lo visto, nuestros expertos carecen totalmente de credibilidad y, en una muy arbitraria y selectiva apreciación de los desempeños de los investigadores —incluidos los de la universidad de Innsbruck, cuyos trabajos también han sido desestimados— a los únicos a los que se les debería consentir una mínima autoridad es a los que, venidos de fuera, desacreditan las conclusiones de nuestras autoridades), hay confesiones, hay pruebas y hay testigos.

Es decir, hay un proceso judicial. Pero, entonces, ¿qué pueden decir los expertos argentinos al respecto? ¿Nuestros investigadores, nuestros fiscales, nuestros detectives y nuestros jueces —por no hablar de los detenidos, los inculpados y los incriminados— deberán echar marcha atrás y, a partir del enunciado de que la quema de cuerpos no tuvo lugar en el basurero de Cocula, desmontar todos y cada uno de los pasos del sumario? Dicho en otras palabras, ¿deben ser liberados los policías vendidos, los asesinos y el alcalde corrupto? Ah...


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