La lucha democrática magisterial

Hoy 15 de mayo es Día del Maestro. En muchas ciudades del país los profesores de todos los niveles educativos saldremos a manifestarnos en rechazo enérgico a las contrarreformas estructurales neoliberales –laboral, “educativa”, energética, fiscal-hacendaria y política-electoral– que ha venido aplicando o pretende aplicar el régimen priista de Enrique Peña Nieto. El énfasis de la legítima protesta será contra la reforma “educativa”.

Nunca nadie en tan poco tiempo ha hecho tanto daño a muchos. Se trata de una de las embestidas más feroces de la oligarquía local y extranjera en contra del pueblo trabajador mexicano. La aprobación del conjunto de reformas, obedeciendo las órdenes de gobiernos extranjeros y organismos internacionales (FMI, BM, OCDE, etcétera), presenta una situación nefasta sin precedentes. Aunque Peña Nieto aseguró que la reforma laboral contribuiría a generar más empleos en realidad está sucediendo lo contrario, pues según un reporte de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) el desempleo en México afecta a dos millones 681 mil personas, 5.1 por ciento de la población en edad y condición de trabajar, el nivel más elevado desde 2011. Entre la población joven que busca un trabajo, el desempleo alcanzó 10 por ciento de la población, prácticamente el doble de la tasa nacional, añadió. En su nivel actual, la tasa de desempleo en México es superior a la registrada en los tres años anteriores. Aunque algunos analistas consideran que la cantidad de desempleados es mucho mayor, además prevalecen los salarios miserables y la inseguridad laboral y social.

La reforma educativa neoliberal en realidad es una contrarreforma laboral–administrativista afectando en primer lugar las condiciones de trabajo del magisterio nacional y en segundo al sistema educativo público; al igual que las demás reformas pretende ir avanzando en un proceso privatizador. Al gobierno federal no le importa mejorar nada la calidad educativa, pues adolece de criterios burocráticos mercantilistas mezquinos ¿Qué puede saber de programas educativos alguien como Emilio Chuayffet, secretario de educación pública, si nunca ha dado clases en su vida? Una cosa es meter en la cárcel a la corrupta líder charra Elba Esther Gordillo y otra cosa muy diferente es diseñar un proyecto alternativo educativo nacional en beneficio de los educandos niños y jóvenes. Tal contrarreforma pretende una supuesta evaluación y mejoramiento de los procesos de enseñanza–aprendizaje, cuando en la práctica elimina la estabilidad en el empleo de los profesores y socava el derecho a la educación gratuita y laica, haciendo que los padres de familia carguen el fardo de los costos educativos.

Peña Nieto y Emilio Chuayffet siguen empecinados en que la reforma educativa llegue hasta sus últimas consecuencias. Las controversias constitucionales que recientemente interpuso Peña Nieto ante la Suprema Corte de Justicia contra los estados que no armonizaron sus leyes locales respecto a las leyes secundarias de la reformada ley educativa confirman lo señalado. Chiapas, Michoacán, Oaxaca y Sonora fueron quienes no cumplieron con lo dispuesto en la ley. Oaxaca, Michoacán, Guerrero, Chiapas son entidades con grandes rezagos educativos, además tienen la mayor cantidad de pueblos indígenas, por lo que se les debería dar un trato especial con mayor presupuesto para que establezcan programas para superar el atraso. Con estas controversias Peña Nieto nuevamente opta por la prepotencia, la cerrazón y la confrontación, en lugar de integrar al magisterio Recordemos que desde antes de que se aprobara la reforma educativa, miles y miles de profesores se movilizaron exigiendo que fueran tomadas en cuenta sus experiencias y sus opiniones para superar el rezago educativo. Por supuesto esto no sucedió y muy seguramente los profesores se volverán a manifestar en miles.

A su vez, el INEGI dio a conocer que el censo de escuelas y personal educativo arrojó el resultado de más de 40 mil profesores “comisionados”, es decir, que no imparten clases. Estos resultados se dieron a conocer con un despliegue de publicidad, en la cual Emilio Chuayffet se mostró “indignado” de que tantos profesores se encontraran comisionados. Igualmente el secretario general del SNTE, Juan Díaz de la Torre y los organismos proempresariales expresaron su “sorpresa”. Su actitud es hipócrita, pues saben perfectamente que los profesores comisionados se encuentran en muchos estados realizando labores para el PRI o el SNTE, incluso los pueden ver al lado de su escritorio. Hace décadas que el PRI y el SNTE se han apoyado en los profesores comisionados para realizar sus campañas electorales, a quienes se les otorga una dirección, supervisión o puesto político. Esto ha sido denunciado por profesores democráticos a los cuales se les responde con la represión y el congelamiento de sus plazas.

Peña Nieto argumenta que el objetivo de su reforma es mejorar la calidad de la educación. Este argumento esconde la ofensiva para acabar con los profesores de base y con la oposición magisterial agrupada en la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE). Esto cambia la relación de fuerzas entre la CNTE y el gobierno, de tal manera que la CNTE tiene que reajustar sus mecanismos de resistencia y de lucha contra los planes de Peña Nieto. Es urgente un gran frente nacional en contra de las políticas neoliberales. En Jalisco debemos reconocer la vieja lucha sindical democrática del Movimiento de Bases Magisteriales (MBM), ligado orgánicamente a la CNTE, por la defensa del Artículo Tercero Constitucional, en claro deslinde con el nefasto charrismo sindical del SNTE.