La benemérita farsa caciquil

Este domingo se realizó en la ciudad una manifestación multitudinaria contra el gasolinazo de Enrique Peña Nieto. Nunca antes se había visto aquí una muchedumbre enardecida por el hartazgo de un régimen político execrable hundido en la inmundicia de la corrupción y la impunidad priista, y la del PAN, PRD y PVEM, los del Pacto por México. Fue una manifestación histórica, pues alrededor de 55 mil personas –niños, jóvenes, adultos, ancianos-, de todas las condiciones sociales se movilizaron pacífica y enérgicamente repudiando el aumento al precio del combustible y sus consecuencias inflacionarias. Otra vez escuchamos el grito estentóreo: ¡Fuera Peña!¡Fuera Peña! A este legítimo y creciente clamor popular exigiendo la salida o renuncia de Peña Nieto escuchamos, frente a la exrectoría de la Universidad de Guadalajara, el grito potente de indignación: ¡Fuera Raúl! ¡Fuera Raúl!¡Fuera Padilla… y toda su pandilla! Todos los contingentes coreaban esta consigna. En la escalinata de la exrectoría en una lona portada por académicos se leía: ¡Por la democratización de la Universidad de Guadalajara!¡Por la dignificación del trabajo académico! Colectivo de Reflexión Universitaria/CRU.

Hace una semana los sindicatos blancos de la UdeG, es decir, los sindicatos patronales (STAUdeG, SUTUdeG), anunciaban su participación en la marcha nacional del 31 de enero contra el incremento a las gasolinas (MILENIO, 19/01/2017). Igualmente la Federación de Estudiantes Universitarios (FEU) anuncia foros y manifestaciones en contra de este incremento a la gasolina. Por supuesto, tales organizaciones corporativas nunca jamás han protestado por las tropelías, el saqueo financiero y la ausencia de democracia en esta Universidad. La FEU nunca protesta por los miles de estudiantes rechazados; los sindicatos blancos nunca defienden a sus agremiados ni hacen foros de análisis sobre la “democracia” universitaria. En todo ello hay una acción grotesca, una farsa y simulación política propia del cinismo del poder corporativo caciquil. Todo queda en una doble moral. El cacicazgo carece de toda legitimidad dentro y fuera de la institución, y la “gallina de los huevos de oro” continua con los showbusiness, con la complicidad de los gobiernos estatal y federal.

Los grupos democráticos de Disidencia Universitaria, Asamblea Estudiantil UdeG y el Colectivo de Reflexión Universitaria (CRU-UdeG), manifiestan: “Sindicatos y Federación Estudiantil oficiales: Candil de la calle y oscuridad de la casa. Los sindicatos tanto de académicos como de personal administrativo han anunciado una respuesta al aumento súbito de precios de la gasolina y el diésel. Ya nos esperábamos el contenido, pues la manera en que los órganos sindicales y estudiantiles corporativos de la Universidad de Guadalajara reaccionan ante las coyunturas políticas del país es constante: crítica descafeinada hacia la situación, probables movilizaciones públicas plagadas de acarreados para disolver el descontento y silencio absoluto hacia la situación de corrupción y cacicazgo político dentro de la universidad. En este sentido el refrán popular que dice “candil de la calle y obscuridad de la casa”, viene como anillo al dedo para describir la actitud hipócrita de estos sindicatos y de la Federación de Estudiantes oficialista, pues están dispuestos a denunciar la corrupción política y los malos manejos en las políticas económicas del país, pero nunca jamás se atreven a denunciar la enorme corrupción al interior de la UdeG; saben montarse muy bien en las coyunturas políticas que acontecen en la entidad y en el país, pero callan con silencio cómplice cuando se trata de denunciar el cacicazgo político que Raúl Padilla López ejerce de manera nefasta en la Universidad. Estos grupos nunca denunciarán las políticas que se toman en el seno de la Universidad para rechazar cada semestre a un número creciente de jóvenes que aspiran estudiar en la UdeG; nunca denunciarán el ilegítimo cobro de cuotas en una Universidad que se supone pública y gratuita; nunca denunciarán la verticalidad con la que se decide el rumbo de la Universidad; nunca denunciarán la censura política que se ejerce de manera sistemática contra los sectores opositores e independientes dentro de la comunidad universitaria; nunca denunciarán el desvío de recursos para los proyectos empresariales parauniversitarios y proyectos faraónicos pseudoculturales de Raúl Padilla; nunca denunciarán la precaria situación laboral en la que se encuentran personal académico y administrativo; nunca denunciarán los privilegios de los que disfruta una camarilla dorada organizada alrededor del mandamás Raúl Padilla; nunca denunciarán ninguna de estas situaciones, porque los sindicatos blancos de la Universidad y la Federación oficialista de Estudiantes son parte importante de un problema doble que sufre la Universidad de Guadalajara desde hace casi tres décadas, y que no es otra cosa que las dos caras de una misma moneda: por una parte, ser una universidad pública que ha sido secuestrada por un grupo de poder liderado por Raúl Padilla López, que es utilizada como botín político y económico en beneficio de dicho individuo y su grupo; y por otra parte, el hecho de que este mismo grupo de poder, que ha llevado las riendas de la UdeG en las últimas décadas, se ha dedicado a desmantelar la universidad pública y privatizarla en consonancia con la política dictada desde organismos internacionales que apuestan por el desmantelamiento total de la educación pública para convertirla en una privada como servicio oneroso para quien tenga los recursos económicos para pagarla. Entonces, ¿cómo sostienen su crítica hacia las consecuencias de las políticas que ellos mismos, con su acción u omisión, respaldan dentro de la Universidad? Pronunciémonos contra el gasolinazo y el alza en los precios de los bienes y servicios, pero hagámoslo también contra la política económica que los origina, contra la mercantilización de la vida, contra la privatización de lo público, y en esto está incluida la educación. Y en esto son también corresponsables esos que hoy proclaman su indignación”.