Trato leonino (negro)…

Es el que reciben los trabajadores de la Universidad de Guadalajara (UdeG). Es el maltrato laboral del poder caciquil a la mayoría de profesores; quienes, a su vez, en su gran mayoría son maestros por asignatura, el 80 por ciento de los 15 mil académicos con salarios miserables. Tales condiciones leoninas se originan por la ausencia de un verdadero sindicato que defienda firmemente los derechos laborales y académicos del magisterio universitario. La carencia de protección laboral académica explica además por qué hace unos días en una “asamblea extraordinaria”, el Sindicato de Trabajadores Académicos de la Universidad de Guadalajara (STAUdeG) acordó “por unanimidad” prestarle a la empresa propietaria del equipo de fútbol Leones Negros 120 millones de pesos a cambio de recibir un interés de 4 por ciento anual. Un “sindicato” que obedece servilmente al patrón.

El frustrado Lionel Messi mexicano. En su reportaje “Un triunfo muy costoso”, Jorge Covarrubias (Proceso Jalisco, 14/06/14), narra muy bien el protagonismo megalómano y la ambición de lucro del ex rector de la UdeG Raúl Padilla López: “Cuando se preguntó sobre su repentino arribo a la presidencia del club, Padilla López comentó que ya ejercía ese cargo porque el equipo está integrado al Corporativo de Empresas que él dirige. Recordó que cuando estudió en el Colegio Cervantes, con los maristas, fue compañero de Fernando Quirarte. Según él, era mejor que Quirarte. ‘De haber continuado por ahí –bromeó–, habría jugado hasta en el Barcelona’. Y añadió: ‘Si la pregunta es si yo creo que sé mucho de futbol, no creo saber mucho de futbol, pero creo saber lo suficiente para responsabilizarme de sus aspectos macro que tienen que ver con las finanzas del equipo, con la estructuración del mismo, con la estrategia de comercialización’”. Muchos nos preguntamos entonces por qué en lugar de seguir tan promisoria carrera futbolística en el equipo azulgrana catalán se quedó, lamentablemente, jugando aquí al empresario capitalista cuasi dueño de la UdeG, experto en finanzas y estrategia de comercialización. Lástima, nos quedamos sin el precedente de Rafael Márquez en el Barcelona; pero eso sí, funesto aquí, causando estragos en la educación pública superior jalisciense desde hace 25 años. “Padilla López aceptó que al menos el Programa Universitario de Lenguas Extranjeras (Proulex) patrocinó a la escuadra con sus excedentes, de ahí el logotipo da la institución que aparece en la camiseta del equipo.” Este hecho es muy grave, porque tal dinero proviene de la privatización de la enseñanza de idiomas cuyos ingresos no se destinan a la Tesorería universitaria sino a gastos decididos unilateral y caprichosamente. No hay ninguna transparencia de ingresos en el Corporativo de Empresas Universitarias, pero sí ganancias para su propietario.

Los profesores nunca recibimos correos electrónicos de la administración central para informarnos de cuestiones estrictamente académicas; pero recientemente hasta dos o más correos llegaron con avisos comerciales para promover la venta de la “tarjeta negra”, con sus respectivos beneficios y descuentos, para asistir a los juegos de los Leones Negros. Tal hecho muestra, hasta la ignominia, cuáles son las verdaderas prioridades dentro de esta institución “educativa”. Business is business. No hay librería universitaria, no hay política editorial, no hay fomento para la investigación, pero eso sí, la camarilla en el poder está más preocupada por sacar adelante este nuevo negocio con un mercado cautivo de más 200 mil universitarios. No hay academia, pero sí proyecto empresarial futbolístico. El espíritu universitario está por los suelos, de la patada “a nivel de cancha”. Los Leones Negros serán un buen distractor de la profunda crisis universitaria, aunque también será el principio identitario universitario con toda su carga ideológica del poder, de un poder corporativo-patrimonialista, con el festejo de sus triunfos en la Rambla Cataluña, adjunta al edificio de la ex rectoría general.

En uno de sus recientes artículos Carlos Puig (MILENIO, 23/06/14) nos comenta de cómo el futbol se ha convertido en un imán para los magnates. Muchos mega-ricos del mundo están metidos en este negocio; que dicho sea de paso, también lava muy blanco el dinero. “En México, la mesa de los dueños del futbol es una lista de los ricos mexicanos: Azcárraga, Salinas, Slim, Díez Morodo, Vergara. Cemex y Femsa tienen equipos, Amado Yáñez lo tuvo y ahora los Vázquez Raña tienen el suyo… A su manera, un magnate más que se mete al futbol. Sí. Él. Raúl Padilla.” Sí, el magnate universitario. Un cacique que ha hecho fortuna personal con dinero público, a diferencia de todos los mencionados magnates cuyas fortunas provienen de inversiones privadas.

 El Colectivo de Reflexión Universitaria (CRU) le hace unas preguntas muy pertinentes al rector general de la UdeG, Tonatiuh Bravo Padilla (MILENIO Jalisco, 24/06/14), quien ojalá se digne responder: “¿A qué costo, en términos universitarios y académicos, así como laborales y económicos, las autoridades universitarias podrán sostener, y por cuánto tiempo, un oneroso equipo, que, necesariamente, requerirá muchos más recursos que los que se necesitarían para hacer de la Universidad de Guadalajara una institución de vanguardia local y nacional? ¿Hoy el dinero fluye del STAUdeG, mañana no será de los recursos destinados  a la docencia, investigación e infraestructura de  nuestra Universidad, cómo garantizar que no sucederá? ¿Por qué nuestra universidad debe tener un equipo de futbol en primera división? Como CRU, como académicos de nuestra universidad y como ciudadanos, respaldados en el derecho de petición regulado por el artículo 8 constitucional ¡Exigimos una respuesta pública a nuestros cuestionamientos!”