Rechazo total a las reformas neoliberales

Nuestra solidaridad con Agustín Galindo

La conmemoración del Día Internacional de los Trabajadores en esta ciudad –y en aquellas del país donde se realizaron marchas independientes en rechazo a las contrarreformas del gobierno priista de Enrique Peña Nieto– fue una manifestación digna y combativa. En Los Pinos, Peña Nieto se vanaglorió diciendo que ha habido grandes avances en materia laboral. Los dirigentes sindicales charros y los empresarios le aplaudieron efusivamente en un acto lacayuno. Peña Nieto reiteró “el respaldo del gobierno para mejorar los derechos de los trabajadores y la generación de más empleos con acceso a la seguridad social, más productivos y mejor pagados.” Hizo cuentas alegres, porque la realidad para el grueso de los trabajadores es dramática. El desempleo masivo, subempleo, trabajo precario y salarios miserables, continúan agravándose precisamente con la reforma laboral, “educativa”, hacendaria, y energética. La pobreza social y la violencia, y otras calamidades, continúan inexorablemente con el neoliberalismo depredador.

De 1987 a abril de 2014, en 27 años, el salario ha perdido el 80 por ciento de su valor. 46 millones de mexicanos –93 por ciento de la población ocupada– ganan menos de 10 mil pesos al mes; el número de personas en esa situación aumentó 21 por ciento en los últimos 9 años. Y seguramente el grueso de tal porcentaje gana menos de cinco mil pesos al mes. De acuerdo con registros del IMSS, el 77.5 por ciento de los 16.5 millones de trabajadores cotizaron entre uno y cinco salarios mínimos, a finales del año pasado. México se ha convertido en una fábrica de pobres, pero también de empresarios muy ricos. Aunque la resistencia plebeya al poder y del dinero se ha venido dando, todavía carece de la fuerza suficiente para frenarlos, y para construir una alternativa a este capitalismo salvaje.

En Jalisco hay sectores en lucha de resistencia como el Movimiento de Bases Magisteriales de la CNTE local, obreros del sindicato de Honda, la Coalición de Ex trabajadoras(es) y Trabajadoras(es) de la Industria Electrónica Nacional (CETIEN), el Movimiento de Resistencia Sindical del IMSS (MORESISS), entre otras agrupaciones del Movimiento de Trabajadores Democráticos e Independientes (MTDI), el cual organizó la marcha independiente del 1° de Mayo. Veamos algunos extractos de su Manifiesto: “Una vez más salimos enarbolando la memoria histórica que reivindica dignamente a los Mártires de Chicago (1886) y a nuestros mártires de las huelgas de Cananea (1906) y Río Blanco (1907), y a todas y todos quienes han caído y han ofrendado su vida por mejorar las condiciones de vida de la clase trabajadora logrando importantísimas conquistas sociales que actualmente se encuentran amenazadas en todo el mundo, consecuencia de la profunda crisis económica, política, social, cultural y educativa, de la que los grandes capitalistas pretenden salir ilesos, manteniendo a toda costa sus ganancias haciendo cargar a los trabajadores con una mayor explotación los costos de esta crisis… Este segundo año de la restauración del PRI y del triunfo de la aplanadora de reformas (anti) constitucionales contra los intereses populares y nacionales, encuentra a las trabajadoras y los trabajadores mexicanos en medio de un nuevo y brutal ataque a sus derechos y conquistas, y una nueva oleada de medidas que buscan terminar de saquear a la nación…, esta ofensiva no ha terminado, buscarán continuar el desmantelamiento de lo público, la destrucción de nuestro campo, el incremento de la violencia, la privatización de nuestros recursos naturales, buscarán profundizar las reformas ya aprobadas… Con la reforma laboral, la precarización del trabajo avanza en todas sus formas. La estabilidad en el empleo se desvanece. Los contratos temporales se han constituido en la norma. La perversa práctica patronal de la subcontratación (outsourcing) continúa expandiéndose alarmantemente. El derecho a la jubilación es acotado sistemáticamente, y cada vez hay que ser más viejos y resignarse a pensiones miserables para jubilarse, además de que los fondos de ahorro han sido privatizados, quitando responsabilidades a patrones y Estado, y son objeto de la especulación financiera. A cambio de nuestra miseria, y gracias ella, tenemos a varios multimillonarios mexicanos en la lista de los hombres más ricos del planeta. La reforma «educativa» que le siguió no es sino la imposición de otra reforma laboral que, disfrazada de una falsa evaluación y elevación de la calidad de la enseñanza, elimina la estabilidad en el empleo de los maestros y maestras, y socava el derecho a la educación pública, gratuita y laica. La reforma hacendaria viene acompañada de medidas que agravan las condiciones de vida de la mayoría de la población, como los aumentos en muchos alimentos, en las tarifas del transporte público, los gasolinazos, el aumento del IVA, etcétera, y todo para que el gobierno consiga fondos puesto que se reducirán los ingresos públicos con la entrega de las riquezas petroleras y eléctricas, además de los recursos mineros y el despojo de tierras, consecuencias de la “joya de la corona” en cuanto a las reformas estructurales, es decir, la reforma energética. Esta a su vez traerá despidos masivos y destrucción de los Contratos Colectivos en sindicatos como el de Pemex y CFE.

Sólo con la solidaridad y la organización de todos los explotados y oprimidos se podrá frenar y echar abajo la política hambreadora del gobierno y los capitalistas nacionales y extranjeros. Es necesario un México verdaderamente democrático, independiente e igualitario ¡Viva la lucha de los trabajadores democráticos e independientes de Jalisco!