Mar de fondo…

A los compañeros de Atenco; a nueve

años del crimen de Estado

Hay en la hiperviolencia social. Las recientes marejadas de violencia en Jalisco y en todo el país son producto inevitable del capitalismo salvaje, que puede recrudecerse más. Este capitalismo tardío requiere para su acumulación de capital de violencia extrema en sus diversas manifestaciones. Hablamos pues, dice acertadamente Roberto Saviano, de un capitalismo armado. El mercado de las drogas y del armamento propicia un caos violento cuyas ondas expansivas llegan a todos los poros de la sociedad. Por supuesto, la oligarquía local y extranjera beneficiada por este modelo económico y político absolutamente irracional no pretende alterarlo mínimamente. La única alternativa a toda esta violencia desatada con sus demonios sueltos de narcos y políticos es transformar radicalmente este modelo nefando y esto supone necesariamente una constante lucha política anticapitalista, antineoliberal; supone, entonces, una alternativa democrática para la construcción de la dignidad del ser humano bajo formas equitativas de la distribución de la riqueza social para un verdadero bienestar de la población; esta alternativa solamente puede ser emprendida por la clase trabajadora. La degradación de la condición humana es síntoma innegable de una creciente barbarie social presente desde hace décadas, devastando todo a su paso; una violencia que penetra todos los resquicios civilizatorios, con profundos desgarramientos sociales ante el autismo político de gobernantes cuya ceguera ante la realidad cae en el cinismo, la profunda corrupción e impunidad.

La otra violencia social, soterrada o abierta, la de las políticas económicas neoliberales, viene golpeando incesante y especialmente a las y los trabajadores del campo y la ciudad. Violencia económica son los salarios miserables, la destrucción de los derechos laborales, el desempleo, la pobreza, etcétera. A continuación, algunos párrafos del Manifiesto del Primero de Mayo, cuya lectura se hizo en el mitin de la marcha del sindicalismo independiente: “Este Primero de Mayo está inmerso en una profunda crisis económica global que continua golpeando al proletariado de todo el mundo con el desempleo, los bajos salarios y las precarias condiciones laborales y de vida. Esta crisis, los grandes capitalistas la hacen caer con una mayor explotación sobre las espaldas de los trabajadores y sus familias con la finalidad de mantener sus enormes ganancias y seguir acumulando sus fortunas. La sociedad burguesa como vampiro sigue chupando la sangre y la vida de todos los trabajadores. En México la pobreza no ha disminuido en los últimos 20 años.

“La reforma laboral se traduce en la destrucción de los derechos laborales conquistados por las luchas de generaciones anteriores, y las demás contrarreformas son la entrega de nuestra soberanía nacional a los intereses de las grandes compañías nacionales y extranjeras, principalmente de EU. Sabemos que esta ofensiva no ha terminado, que buscará continuar el desmantelamiento de lo público, la destrucción de nuestro campo, la privatización de nuestros recursos naturales. Con la reforma laboral, la precarización del trabajo avanza en todas sus formas. La estabilidad en el empleo se desvanece y los contratos de protección patronal por los sindicatos charros priístas están a la orden del día, como en Jalisco en la planta de Honda, cuyos trabajadores siguen luchando por la obtención del contrato colectivo. A tres años de haberse puesta en práctica esta reforma neoliberal ha sido un absoluto fracaso para la generación de más empleos, de salarios bien remunerados, con estabilidad laboral y buenas prestaciones sociales. Los trabajadores y trabajadoras debemos echarla abajo con base a la construcción de sindicatos democráticos y combativos.

“Las condiciones son adversas para el pueblo trabajador, pero también es cierto que hay un claro descontento acumulándose en amplios sectores de la sociedad buscando cómo resistir, y por eso consideramos que quienes nos manifestamos por el respeto y defensa de los derechos del pueblo trabajador y por la soberanía nacional tenemos la responsabilidad de unir fuerzas y de movilizarnos ahora. También es cierto que el proletariado nacional se encuentra postrado políticamente en una situación de debilidad clasista ante los embates oligárquicos del gobierno representado por Enrique Peña Nieto. Por ello mismo, tenemos la responsabilidad urgente de mostrar que este primero de mayo levanta el rechazo de miles y miles de trabajadores a las reformas estructurales y sus devastadoras consecuencias para la clase trabajadora y los sectores oprimidos…

“Pero la crisis económica no solamente golpea fuertemente a los trabajadores del campo y las ciudades sino además en los dos últimos años de gobierno priista se ha desatado una hiperviolencia social jamás sufrida por la sociedad en general con decenas de miles de desaparecidos forzados y asesinados por el crimen organizado en complicidad con los funcionarios gubernamentales y las llamadas ‘fuerzas del orden’. Miles de trabajadores migrantes provenientes de Centroamérica y de trabajadores mexicanos inocentes han desaparecido sin dejar rastro y muchos ellos han sido asesinados impunemente. Miles de jóvenes trabajadores o estudiantes también han desaparecido o acribillados por las balas de las fuerzas represoras gubernamentales. El gobierno de Peña Nieto –con los partidos cómplices, el PAN y el PRD, y su cauda de partidos acólitos (Verde, Panal, etcétera)– representa una dictadura que impone a la población trabajadora y oprimida un régimen de terror, corrupción y represión. Con las elecciones de junio próximo el régimen intenta dotarse de una apariencia de legitimidad democrática… ante los ojos de una población conmocionada por las atrocidades de estos crímenes de Estado.

¡Por un gobierno obrero, campesino, indígena y popular!