¿Justicia laboral?

Se habla de un “milagroso” Silicon Valley de México. Este “milagro” económico se encuentra en el área metropolitana de Guadalajara. En un artículo de hace un lustro podemos leer: “Jalisco es un importante polo productivo y comercial. Su zona metropolitana, emplazada en la ciudad de Guadalajara, concentra más del 70 por ciento de la industria del estado y ha comenzado a conocerse como “el Valle del Silicio de México”. Guadalajara se ha transformado en el centro de desarrollo y de ingeniería del país, con la presencia de 12 fabricantes de equipos originales, 16 proveedores de servicios de fabricación electrónica, decenas de centros de diseño y más de 700 compañías fabricando su electrónica en esta región” [http://www.emb.cl/electroindustria/articulo.mvc?xid=878&edi=48].

Cierto, pero este “milagro mexicano” tiene como sustento económico una intensa explotación del trabajador, en su mayoría mujeres laborando en las maquiladoras con salarios miserables e indefensas en sus contratos de trabajo. Este “milagroso” Silicon Valley tapatío es parte del paraíso laboral del capital local y extranjero. El outsourcing (subcontratación) hace verdaderos milagros cual rey Midas, pues especialmente las inversiones extranjeras directas (IED) se convierten casi en oro molido con las pésimas condiciones de trabajo y la superexplotación de la mano de obra. De eso se trataba con la llamada reforma laboral que convierte más al trabajador en esclavo moderno; es por eso que con la 11 edición de la Cumbre de Negocios, iniciada el domingo 20, supuestamente se abre “un campo de oportunidades para reposicionar al estado en el mundo empresarial, pues habrá la ocasión de escuchar y analizar a voces decisivas en el desarrollo económico.”

El gobierno de Jalisco en voz de Aristóteles Sandoval prometió el oro y el moro a los empresarios con tal de que lleguen sus inversiones de capital pues “queremos que sepan que Jalisco es tierra fértil para negocios. En el campo y la industria agrícola nos hemos propuesto ser el gigante agroalimentario de México”. Más aún: con el macroproyecto de la Ciudad Creativa Digital queremos “abrir una ventana a la inversión internacional que propicie el desarrollo económico del estado y la generación de empleos.” Como en este mundo neoliberal donde lo único que importa es la rentabilidad del capital y no el respeto a las personas bajo la consigna de la competitividad “para reposicionar al estado” en el mundo de los negocios, se ofrecen las condiciones laborales más benéficas a los inversionistas; por supuesto, esto debe suponer que la mayoría de la fuerza de trabajo queda desprotegida de sus derechos humanos laborales, como en la industria electrónica o automotriz local.

¿Justicia laboral en Jalisco? Pues habría que preguntarles en primer lugar a los propios trabajadores si realmente se sienten protegidos en sus derechos y consideran que se les hace justicia cuando tienen litigios con la parte patronal, porque lo que es la Junta Local de Conciliación y Arbitraje es un verdadero antro de vividores tanto de funcionarios como de abogadillos leguleyos, quienes en su mayoría lucran con las penalidades de los trabajadores. Una Junta Local de Conciliación y Arbitraje corrupta en manos empresariales y de “líderes” charros priistas.

¿Existe justicia laboral en Jalisco cuando las empresas extranjeras como la automotriz Honda despide arbitraria e impunemente a sus operarios con la complicidad de la Secretaría de Trabajo y Previsión Social? ¿Hay justicia en la entidad cuando despiden injustificadamente a trabajadoras de la maquila electrónica como en Jabil? ¿Será Jalisco modelo de justicia laboral a nivel nacional? En la primera quincena de este mes Jabil impunemente realizó cerca de 500 despidos injustificados, con liquidaciones incompletas. Un grupo de trabajadores y ex trabajadoras denunciaron que sus condiciones laborales eran indignas por hostigamiento y presiones para que renunciaran por un recorte de personal derivado por una baja de la producción mundial por la empresa fabricante de celulares Blackberry. La Coalición de Ex trabajadoras (es) y Trabajadoras (es) de la Industria Electrónica Nacional (CETIEN) denunció las pésimas condiciones de los operarios de Jabil consistentes en: reducción en el monto del salario diario integrado, cambios de turno, cambios a plantas ubicadas en puntos alejados de la ciudad, amenazas para que firmen una renuncia voluntaria, liquidaciones que no corresponden a la ley y hostigamiento para que firmen nuevos documentos en los que sin saber, está incluida su renuncia.

Una trabajadora se preguntaba con justa razón: ¿por qué la empresa no nos da lo que nos corresponde por ley? ¿Por qué la empresa está bajándonos el salario ya integrado? ¿Por qué nos está amenazando? Y decía: “Adentro de la empresa se vive un ambiente de tensión, estamos todos con incertidumbre y con miedo, no queremos a veces ya venir a trabajar, pero queremos un trabajo y nuestro derecho a un trabajo estable, que es lo que no tenemos”. Una trabajadora de 50 años daba testimonio de una jornada de trabajo de 12 horas, de despidos arbitrarios; de cambiar la ruta del camión para que faltaran a laborar, de renuncias bajo presión, etcétera.

En efecto, Jalisco sí es “tierra fértil” para la explotación de los trabajadores urbanos y rurales, debe reconocerlo el propio Aristóteles Sandoval. “Restaurar la legalidad en la justicia laboral en Jalisco, es una convicción y compromiso del Gobierno del Estado”, se afirma a la ligera; pues si nunca ha habido legalidad ni justicia laboral ¿por qué se habla de restaurar? ¿De verdad “en Jalisco se respetarán los derechos laborales”? Existen muchos abusos en la industria electrónica y en la automotriz, pues, entre muchas causas, los impedimentos para la libre asociación sindical y la inestabilidad laboral son prohijados por el mismo gobierno.