Israel: terrorismo de Estado

El ex rector de la Universidad de Guadalajara Raúl Padilla López podrá sentirse orgulloso de que su invitado de honor a la Feria Internacional del Libro (FIL) pasada, Israel, nuevamente sale a escena mundial perpetrando un crimen lesa humanidad contra el pueblo palestino. Invitado a la FIL el año pasado, dinero y politiquería mediante, no por la cultura de la vida, las artes y la literatura sino por la cultura de la muerte, de la guerra…

La operación militar en la Franja de Gaza se llama “Margen Protector”; de todos los muertos (216) y heridos (1,500 heridos) dos tercios son mujeres y niños. El gobierno sionista del ultraderechista primer ministro Benjamin Netanyahu pretende justificar cínicamente sus acciones terroristas como acciones defensivas, de ahí el nombre de “Margen Protector” de su expansionismo colonialista apoyado por el gobierno imperialista norteamericano de Obama, y avalado por las potencias europeas ¡“Es un asesinato”! Afirma Noam Chomsky sobre el genocidio sionista: “La incursión y bombardeo de Gaza no trata de destruir a Hamas. No se trata de detener el lanzamiento de cohetes hacia Israel, no se trata de lograr la paz. Cuando los israelíes en los territorios ocupados ahora afirman que tienen que defenderse, se están defendiendo en el sentido de que cualquier ocupante militar tiene que defenderse de la población a la que están aplastando. No puede defenderse cuando se está ocupando militarmente tierra ajena. Eso no es defensa. Llámalo como quieras, no es defensa.” Cuando Israel se “porta bien” al menos dos niños palestinos son asesinados cada semana, y este patrón se ha mantenido durante los últimos 14 años.

Esta masacre, terrorismo de Estado, es ejemplo de la creciente barbarie social en el mundo. El Medio Oriente, donde nació la civilización humana, es el territorio más hiperviolento del mundo. El Estado de Israel es el policía militar del imperialismo estadunidense; armado hasta los dientes, el ejército israelí con su “Margen Protector” defiende una de las regiones geopolíticas más importantes por su riqueza petrolera y su posición estratégica militar. El gobierno israelí fomenta más el desarrollo tecnológico bélico que el desarrollo cultural humanista. En un excelente artículo: “Exportar Gaza: El armamento de seguridad del Mundial de Brasil”, el periodista Dave Zirin explica cómo durante la Copa del Mundo en Brasil la seguridad policiaco-militar –“un facsímil  de la vieja dictadura”– estuvo a cargo técnicamente de “dos fabricantes multimillonarios de armas y electrónica: Rafael Advanced Defense Systems y Elbit Systems. Rafael es una empresa con ánimo de lucro propiedad del Estado de Israel, mientras que Elbit es una empresa privada.” Drones para una realidad orwelliana.

En Gaza más de un millón de palestinos viven recluidos de lo que se ha llamado la “cárcel al aire libre” más grande del planeta; un campo de concentración gigantesco, pero sin hornos crematorios. A partir del 8 de julio, durante los primeros cinco días de la embestida de cientos de ataques y bombardeos de aviones sin piloto se contabilizaban ya más de cien muertos, la mayoría civiles, mujeres, niños, ancianos y cientos de heridos, miles de desplazados y una devastación de casas e instalaciones de todo tipo. Los hechos directamente responsables de estas acciones fueron la muerte de tres jóvenes israelitas, supuestamente a manos de grupos palestinos lo que a su vez motivó la represalia de israelitas quemando vivo a un joven palestino. Después de esta barbarie se desató la matanza perpetrada por uno de los ejércitos más poderosos del planeta, abastecido por el gobierno de Washington con más de 121 mil millones de dólares y las armas más modernas y mortíferas contra el pueblo y la autoridad palestina que responde con cohetes de manufactura casi artesanal que sirven a la perfección para “justificar” la respuesta de Netanyahu. Los crímenes de guerra del gobierno israelita han sido y son innumerables. En esta ocasión los actuales acontecimientos no pueden ser desligados de un hecho que no fue de ninguna manera del agrado del gobierno sionista, la unificación en un solo gobierno de la Autoridad Palestina de los dos sectores que durante siete años dividieron a las dirigencias palestinas: Al Fatah en Cisjordania y Hamás en Gaza. La unificación gubernamental de Al Fatah y Hamas realizada a principios de junio pasado fue considerada como una afrenta por el gobierno de Tel Aviv, que incluso motivó fricciones de éste con el propio gobierno de Washington. La actual situación en Palestina, que se da al mismo tiempo que se extiende la guerra civil desde Siria hasta Irak, añade un factor más de conflicto a esa región del Medio Oriente cuya inestabilidad es permanente, amenazando siempre con su transformación en una explosión de proporciones mundiales.

Una vasta, masiva y poderosa manifestación de solidaridad con el pueblo de Palestina es y será una de las prioridades de los sectores y movimientos antiimperialistas en todo el mundo. En México igualmente deberemos reforzar el movimiento de solidaridad con este pueblo sometido al yugo de una tiranía colonial, racista y fundamentalista (por su carácter sionista religioso). Este pueblo palestino mártir, cuyo coraje y valentía es un ejemplo de dignidad para todos los pueblos del mundo merece todo nuestro apoyo y solidaridad. Esa demostración internacionalista con Palestina debe ser y será una de las más bellas muestras de la solidaridad fraterna de los pueblos del mundo ¡Alto a la agresión de Israel contra el pueblo de Palestina! ¡Solidaridad total con el pueblo de Palestina!