¿Diálogo con garrotes y recortes?

En su primer día de Enrique Peña Nieto en Canadá fue recibido con protestas de un grupo de manifestantes que gritan: “¡Oaxaca, Quebéc está contigo!”, y exhiben una manta en la que se lee “¡Ayotzinapa no se olvida!”, frente al hotel donde se reunió con el primer ministro de Quebec, Philippe Couilard. Un cartel dice: “Peña Nieto: ¡Assassin, Opresseur! Los manifestantes también le gritan: “¡Asesino! ¡Asesino! ¡Asesino!” El grupo protestó por la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa y los hechos violentos ocurridos en Oaxaca. Un día después, en Ottawa, Peña Nieto dijo que el gobierno federal “no caerá en ninguna provocación” que realice el magisterio disidente y que mantiene su actitud de tender puentes de diálogo, entendimiento y búsqueda de soluciones ante cualquier conflicto”. Sentados en la mesa para dialogar en muy difícil cuando uno está enfrente de alguien quien tiene a su lado un arma en la mano ¡El mundo al revés! Ahora resulta que, como dice el refrán: “Los patos les tiran a las escopetas”. Ya encarrilado en su cinismo Peña Nieto pidió a los maestros “recuperar su vocación social y ver el desarrollo en sus comunidades sin afectar la vida interna de éstas, y que sea a través de la vía institucional, de los cauces que nuestros marco legal da, por la que puedan estar enarbolando eventualmente sus luchas, sus causas y las propuestas que tienen”. Entonces, seguramente podríamos entender que los “cauces legales de la vía institucional” son la represión sangrienta con las armas. Es visible la perdida de reconocimiento en el mundo un gobierno que ha hecho trizas, ha despedazado, los derechos humanos, bañados en sangre por una violencia institucional desatada por todos lados. Peña Nieto, amenazante, dijo que “este no es el primer evento en el que el Estado ha tenido que recurrir al uso de la fuerza pública para mantener el orden y la tranquilidad social…” Ni el primero y seguramente ni el último, pues un gobierno que no busca su legitimidad por medio de la política del diálogo democrático, sino sostenido por el uso de la fuerza es de un régimen despótico, dictatorial.

La pregunta sencilla es: ¿Para qué ofrece diálogo el gobierno federal a la CNTE si de antemano está cerrada cualquier posibilidad de discutir y modificar la llamada “Reforma Educativa”? Peña Nieto advirtió que, en torno a la reforma educativa, el Gobierno de la República no negociará con esta ni con ninguna otra ley. La “Reforma” no está sujeta a ninguna negociación y sostiene que ésta deriva en importantes beneficios para el propio magisterio al reconocer sus méritos. Es decir, sigue diciendo lo mismo desde que se aprobó al inició de su gestión. Aurelio Nuño Mayer, al igual que Peña Nieto, afirman enfáticamente que la “Reforma Educativa” es la panacea para los mexicanos. Por supuesto, una educación de calidad puede contribuir muchísimo a resolver a mediano plazo muchos de los problemas lacerantes del país; pero es esta “Reforma” ninguna solución a nada para la mayoría de la población nacional; por el contrario, desde su inicio está causando demasiados problemas de toda índole. El titular de la SEP sostuvo que “es imposible pensar en un México exitoso sin educación de calidad y sin un proyecto como la reforma educativa, avalada por las principales fuerzas políticas y los congresos federal y estatales”. Avalada especialmente por las fuerzas empresariales interesadas en el negocio educativo. Se han emitido bonos financieros en educación. Al inaugurar la XLIX Sesión Ordinaria de la Asamblea General de la Asociación Nacional de Universidades e Institutos de Educación superior [ANUIES], Nuño declaró que “no hay proyecto más importante que la reforma en la materia para alcanzar una educación de calidad, así como combatir de manera estructural la desigualdad… es de gran profundidad, que puede cambiar la trayectoria del país, para tener un México más libre, próspero y justo. El reto es también tener escuelas de calidad con mejor organización e infraestructura; mejorar a los maestros mediante evaluaciones y capacitación, sin poner en riesgo sus derechos laborales…” Una demagogia tan grande como el despliegue impresionante de las tropas federales armadas en contra de la CNTE.

Miguel Osorio Chong a su vez dice que “el Gobierno Federal no está cerrado a modificar la reforma educativa, a revisarla y a corregirla si es necesario”, pero a renglón seguido afirma que cambiar reforma no está en sus manos, es tema legislativo. Con un lenguaje cantinflesco es muy difícil tener seriedad en un diálogo político ¿Cómo podrá haber una mejor infraestructura escolar si los recortes al presupuesto de la salud y educación pública son muy cuantiosos? Cada una tendrá 6 mil millones de pesos menos, según dijo Luis Videgaray, titular de la Secretaria de Hacienda y Crédito.  La visión que tiene este gobierno neoliberal de la educación es una visión tecnocrática-mercantilista. Una prueba es la reducción presupuestaria de una política que debería ser estratégica para el desarrollo social. La educación es víctima del mercado, así lo considera el filósofo italiano Nuccio Ordine: Crédito y débito son vocablos que aprenden los jóvenes. “Escuelas y universidades deberían enseñar a los estudiantes a ser hombres y mujeres libres, capaces de razonar por sí mismos y resistir al fuerte consumismo que nos rodea… las instituciones de enseñanza están al servicio de un mercado. Ordine es autor del agudo manifiesto La utilidad de lo inútil, quien crítica al sistema educativo occidental calificándolo de “corrupto”.