Expresiones UDLAP

El equilibrio de poder en Medio Oriente (II)

Irán, por su parte, también se ha fortalecido y el régimen se ha mantenido contra la opinión generalizada hace unos pocos años, de que la “primavera árabe” terminaría con una primavera iraní. Nada de eso ha ocurrido y los ayatollahs siguen firmes en el gobierno del país. Irán es una potencia regional, rebasando por mucho a sus pequeños vecinos del Golfo Árabe. Cuenta con 70 millones de habitantes lo que lo hace un coloso demográfico en la región, también cuenta con la tercera reserva petrolera del planeta y con la segunda de gas natural. Busca Irán un reconocimiento de sus intereses en la región, donde Irak es vital pues el vacío de poder dejado por la desaparición de Saddam Hussein, fue llenado rápidamente por ellos y su influencia llegó hasta Siria donde ha apoyado a Bashar al-Assad. Todo esto no puede ser ignorado, y si a eso se le agrega el desarrollo nuclear iniciado con la ayuda norteamericana y luego rusa, hacen de Irán un posible enemigo formidable. Por esto, están muy preocupados Israel y Arabia Saudita.
Irán tiene una posición estratégica fundamental, pues es la salida al mar de toda Asia Central y Transcaucásia por su territorio podría circular el petróleo de la región, además del gas natural de Turkmenistán, entre otros. También Irán puede competir con Rusia en Turquía, eliminando la dependencia energética turca de Rusia. Una “entente” iranio-estadunidense en la zona, puede frenar el regreso ruso en las regiones antes soviéticas y puede hacer que Estados Unidos dirija su atención hacia otras zonas importantes del planeta, donde su abandono ha hecho que Rusia, China e India capitalicen dicha ausencia.
El problema lo plantea Arabia Saudita e Israel. Arabia Saudita se siente traicionada por Estados Unidos, pues pretendía monopolizar la representación de los intereses norteamericanos en el golfo; ahora,ante la posibilidad de que Irán llegue a un acuerdo con Estados Unidos,  se dice que está buscando una política exterior independiente. Los sauditas se sienten inseguros sin Estados Unidos, solos frente a Irán al que desafiaron en Siria, apoyando a los enemigos de Bashar al-Assad. Tendrán que acomodarse y buscar con una solución negociada en Bahréin. Israel, por su parte, está preocupado pues deja de ser una pieza importante en el Medio Oriente y pasa a ser un aliado más de los Estados Unidos.
En el pasado Irán abasteció de petróleo a Israel; hoy son enemigos, pues Irán entre otras cosas apoya abiertamente la causa palestina y desconoce el holocausto. Pero la seguridad de Israel no está cuestionada, Estados Unidos sigue siendo el garante de su existencia, y se piensa que tendrá más seguridad, si Irán como se prevé, no produce bombas atómicas. Egipto tendrá que adaptarse a la nueva situación, en la cual Israel puede ayudar a la permanencia de la junta militar golpista, por así convenir a sus intereses, en tanto que Irán la desprecia.En fin,Estados Unidos ya no dependen del petróleo del Medio Oriente y dicha independencia les hace dirigir su mirada hacia otras regiones un tanto “descuidadas”. No debemos olvidar que las grandes potencias no tienen amigos, tienen intereses.