Filologías

Fin de feria

Poco más de 650 autores de todo tipo se acumularon en distintos momentos en el espacio de la feria que hoy llega a su fin. Unos se quedaron apenas un día y otros pareciera que no quieren despedirse nunca. Aun así se echó de menos la presencia de escritores como Adrián Curiel Rivera y su Blanco trópico (Alfaguara), novela que transcurre en una isla perdida en el océano Atlántico, con un economista y una antropóloga poco escrupulosos como personajes centrales. Otro ausente en el universo del cómic y la literatura gráfica es Jorge Flores–Oliver, autor de Apuntes sobre literatura barata y monero él mismo con el mote de Blumpi.

Las antenas de los organizadores podrían afinarse más, y las del Licenciado, cuyos asesores ofrecieron el Homenaje Nacional de Periodismo Cultural Fernando Benítez a Virgilio Caballero, quien dirigió el Canal del Congreso y quien afirmó en 2012 que “los jóvenes e integrantes del movimiento #YoSoy132 han liberado a la sociedad de su principal opresor: la televisión”. Humberto Musacchio, uno de los periodistas favoritos del Conaculta, aguarda su turno.

Pablo Mancini fue esclarecedor: habló de la crisis que afecta a numerosos medios que no atinan a reaccionar, en vez de invertir en innovación. “Las empresas periodísticas deben centrar sus esfuerzos en entender a sus audiencias”, dijo, “pues la mayor transformación es la de consumo. En el futuro los medios invertirán en inteligencia artificial para crear un producto para cada persona”, por lo que los medios deberán “potenciar la producción y la capacidad de distribución y segmentación, invirtiendo en tecnología y en inteligencia”.

¿Recuerdan cuando Hugo Gutiérrez Vega, director de La Jornada Semanal y miembro del jurado del Fonca en 2005, otorgó la beca del Sistema Nacional de Creadores a Luis Tovar, colaborador de ese suplemento? Con motivo de este caso se tuvo que crear un código de ética... ¡Chao!