Los antecedentes de las FARC

Yo no soy un hombre, soy un pueblo y el pueblo es superior a sus dirigentes", decía Jorge Eliécer Gaitán, líder populista y candidato a la presidencia de Colombia por el Partido Liberal, asesinado en abril de 1948 en Bogotá, cuando se celebraba la IX Conferencia Latinoamericana de la Organización de Estados Americanos (OEA). Un año antes se había iniciado la Guerra Fría y en esa reunión se afirmaría el apoyo de los gobiernos de la región a la política anticomunista de Estados Unidos inspirada por el senador McCarthy.

La muerte del popular político desató protestas violentas durante tres días en la capital colombiana, conocidas como el Bogotazo. El asesino fue linchado por la turba; miles de manifestantes saquearon, destruyeron e incendiaron comercios y edificios públicos. Gran parte de la ciudad quedó en ruinas. Entre los manifestantes, fusil en mano, se encontraba Fidel Castro, de veinte años entonces, quien organizaba el Congreso de Estudiantes Latinoamericanos.

El presidente de Colombia, Mariano Ospina Pérez, conservador, ordenó la intervención del Ejército, disolvió el gobierno y formó una coalición de liberales y conservadores que no duraría mucho tiempo; declaró que "elementos de ideologías extrañas habían organizado una ola de pillaje en el país obedeciendo órdenes directas de Moscú". En mayo, el gobierno colombiano rompió relaciones con la URSS y, a pesar del Pacto de Tregua entre los dos partidos, la represión continuó, incluso con bandas clandestinas. (Una muy documentada historia puede leerse en el libro de Arturo Alape El Bogotazo: memorias del olvido, La Habana: Casa de las Américas, 1983).

Sectores radicales del Partido Liberal deciden levantarse en armas y la insurrección se extiende a varias partes del país, que para 1953 era ya ingobernable. En junio, el general Gustavo Rojas Pinilla da un golpe de Estado y decreta una amnistía. La Dirección Liberal ordena la desmovilización de la guerrilla y en septiembre deponen las armas cerca de diez mil alzados.

No así los del grupo más radical, al mando del comunista Manuel Marulanda Tirofijo, que forma el Comando General Guerrillero. En 1964 habían crecido lo suficiente como para convertirse en un ejército: las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), cuyo fi n era el de "acabar con las desigualdades sociales, políticas y económicas, la intervención militar y de capitales estadunidenses en Colombia mediante el establecimiento de un Estado marxista-leninista y Libolivariano".

Después de un breve periodo de paz entre el gobierno y la guerrilla, firmado en marzo de 1984, la violencia se reanudó y a principios de los años noventa el territorio controlado por las FARC, principalmente, era de casi 50 por ciento del país.

Desde sus inicios las FARC secuestraron políticos y empresarios, además de perpetrar extorsiones, atentados y asesinatos de civiles y funcionarios.

Una parte importante de los recursos financieros de las FARC -70% según el portal www.securempire.com- proviene de su asociación con narcotraficantes desde principios de la década de los ochenta.

Las FARC han tenido simpatizantes conspicuos, como Jean Paul Sartre y Simone de Beauvior. El ex presidente venezolano Hugo Chávez dijo en 2008: "Las FARC no son terroristas, son verdaderos Ejércitos y hay que darles reconocimiento. Son fuerzas insurgentes que tienen un proyecto político y bolivariano que aquí es respetado".  

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