Otra parte

El comediante antisemita

Es hijo de una francesa blanca y un camerunés. En 1991 comenzó su carrera al lado de su amigo de la infancia, Élie Semoun, con quien hacía shows con sketches sobre estereotipos de negros y judíos. Dieudonné M’Bala es musulmán y Semoun es judío de origen marroquí, ambos franceses. En una entrevista para la TV iraní Dieudonné hizo un llamado a los “cristianos perdidos” para convertirse al islam y combatir el sionismo. De ahí a negar el Holocausto sólo había un paso: “Una invención de la mafia judía, pornografía de la memoria”, dijo en Argelia en 2005. Un año después viajaría a Líbano con el conspirólogo izquierdista Thierry Meyssan, el militante del Frente Nacional Frédéric Châtillon y el escritor Alain Soral para reunirse con combatientes de Hezbollah. Estas acciones y declaraciones le han ganado simpatías entre la extrema izquierda y entre la ultraderecha francesa.

En los noventa Dieudonné participó en campañas contra el racismo y por los derechos de los inmigrantes; se lanzó como candidato a representante de una localidad contra una candidata del Frente Nacional de Jean-Marie Le Pen. A la vuelta del siglo se acercó al grupo estadounidense La Nación del Islam y radicalizó su discurso contra los europeos y los judíos “sionistas” traficantes de esclavos durante la colonización de América. En 2002 solicitó apoyo al Centro Nacional de Cinematografía para producir la película Code Noir pero no lo obtuvo; por esa razón acusó al CNC de “sionista” y de medir con un doble rasero el racismo contra los negros y el racismo contra los judíos. Se hizo amigo de su antiguo rival Le Pen e invitó al negacionista Robert Faurisson a uno de sus shows.

En 2009 fundó la Liga Antisionista, en cuyos carteles aparecía haciendo la señal llamada quenelle —el brazo derecho extendido hacia abajo, en diagonal, y el izquierdo cruzado sobre el pecho—, con la que quería significar que “metería una quenelle en el culo del sionismo” (la palabra alude a unas croquetas de pescado alargadas).

En 2012 Dieudonné debutó como director con la película El antisemita, en la que caracteriza a un personaje alcohólico que se disfraza de nazi en una fiesta. El filme, donde se hace mofa de los prisioneros de los campos de concentración, fue producido por el Centro de Cine Documental y Experimental de Irán.

La quenelle fue popularizada a fines de diciembre de 2013 por el futbolista Nicolas Anelka después de haber anotado el primer gol de la temporada en un juego de la Liga Inglesa. Como Dieudonné, Anelka —francés hijo de antillanos— asegura que no es racista ni antisemita, sino antisionista y “antisistema” —aunque la señal ha sido usada por manifestantes frente a sinagogas y escuelas judías.

El nuevo espectáculo que presentaría Dieudonné a comienzos de 2014, El muro, fue prohibido por el ministro del Interior, Manuel Valls, lo que desencadenó protestas por la libertad de expresión y aumentó la popularidad del fantoche. Muchos creen que habría sido mejor ignorarlo y otros piensan que ya nada es sagrado y que se puede hacer humor incluso sobre los hornos y las cámaras de gas.