Music Club

La música de las esferas

“No hay música del pasado,

toda música es del presente”.

John Cage

El término “música de las esferas”, en la Edad Media, buscó la comunicación entre el espíritu humano y Dios. La idea llevó a los teóricos de la época a pensar en una música del universo. Música perfecta: integración del hombre con la divinidad.

En pleno siglo XX, en entrevista para Salvat editores, Karlheinz Stockhausen (íd.), confesó los motivos que lo llevaron a componer: “Para comunicarme con los extraterrestres”, dijo. La respuesta, que sigue sorprendiendo, tiene sus orígenes en el pensamiento antiguo y es retomado –con sus variaciones-por dos compositores que reman entre las aguas de los siglos XIX y XX:

Richard Strauss (Munich, 1864-1949), con Also Sprach Zaratustra (Así habló Zaratustra) de 1896, poema sinfónico sobre la obra homónima de Friedrich Nietzche, -cuya Introducción: Sonnenaufgang (Amanecer), es base musical de la cinta 2001: Una odisea del Espacio, de Stanley Kubrick- y Gustav Holst (Cheltenham, Inglaterra, 1874-1934), con The Planets (Los planetas) de 1916.

En la actualidad, los minimalistas, grupo encabezado por Philip Glass (Baltimore, 1937), junto con Steve Reich (New York, 1936), Jhon Coolidge Adams (Massachussets, 1947), Arvo Part (Paide, Estonia, 1935), Henrik Góreczki (Czernica, 1933–Katowice, 2010), y Michael Nymann (íd.), recrean atmósferas de misticismo en sonoridades intemporales.

La música de Glass parte de la cultura Underground. De la literatura de Samuel Beckett (Dublín, 1906- París, 1989) y Allen Ginsberg (Newark, 1926-New York, 1997). “Música basada en la repetición”, comenta el propio Glass. Secuencias modificadas de manera imperceptible. Un arpegio que gira sobre sí mismo, se transfigura, llega a un clímax que es un torbellino de voces: Hábitat de criaturas insolentes y mágicas.

Hoy recomiendo su ópera The voyage (El viaje), de 2006, obra estructurada en tres actos, en los que el compositor introyecta en su música la personalidad del navegante Cristóbal Colón: “Los tres actos se relacionan con el pasado, el presente y el futuro de Colón”, nos dice Glass. Continúa: “El Acto 1 y 3 están vinculados con el pasado y el futuro y son ciencia ficción (…) el Acto 2 representa dos días de su vida: El primer día, en su estancia en la corte isabelina; y el segundo, el día anterior a su arribo al Nuevo Mundo”. (Orange Mountain Music 0017).

Coda: El violinista Daniel Hope (Durban, Sudáfrica, 1974), coordinó un disco fuera de serie: Spheres (2013), dedicado a los minimalistas. La búsqueda espacial del material sonoro contempla a los compositores consagrados: Part, Nymann, y las últimas tendencias del movimiento: Elena Kats-Chernin (Tashkent, Australia, 1957), Lera Auerbach (Cheliábinsk, Rusia, 1973), y Gabriel Prokofiev (Londres, 1975) –nieto de Sergei Prokofiev-, entre otros. Con todo, percibo un riesgo, latente en la música minimal: el de caer en el simplismo mediático de la cultura hollywoodense.

Espero reencontrarte en estas líneas.

@AlterRuy