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Hermilio Hernández: Un híbrido con voz propia

En los territorios de la música, Jalisco se enorgullece de compositores como José Rolón, Manuel Serratos, José Pablo Moncayo, Blas Galindo, Manuel Enríquez y Hermilio Hernández López, entre otros.

La lista es enorme. El desconocimiento de su arte también. Desgraciadamente ninguna institución cultural en el estado se dedica al rescate y la difusión sistemática de estos músicos, trascendentales para entender nuestra historia.

Pienso en la Academia Chilena de Bellas Artes por ejemplo –organismo autónomo dirigido por el compositor Santiago Vera Rivera que recibe apoyo del gobierno de Chile- y su gran colección de música. En los archivos sonoros de la academia se ha registrado la historia musical de Chile.

Lo más paradójico (aunque usted no lo crea) es que a investigadores como Ernesto Cano –poseedor de un importante archivo sonoro con música jalisciense de concierto – se le niega incluso la donación. “¿Qué hacemos con todo eso?”, ha sido la visionaria respuesta de algún dirigente cultural.

Hermilio Hernández (Autlán de Navarro, 1931-Guadalajara, 2008) –sujeto de este estudio-, fue mi maestro en la Escuela de Música de la Universidad de Guadalajara.

Estratega del sonido, Hermilio era un científico de la música, un músico que profundizaba en el ave raris de la armonía, el contrapunto, la forma musical y los sonidos de todos los tiempos.

Esa búsqueda lo llevó a ser un músico de sonoridades únicas. Un híbrido con voz propia.

Siempre en estado alfa frente al piano, Hermilio seguía con la mirada las incidencias de la partitura. Una vez, al analizar a Mahler –el compositor que más le gustaba-, se quedó con la mirada fija en una nota larga, aguda y solitaria. “Es una estrella”, me dijo.

Ese mismo día al terminar la sesión, agregó: “Tengo algo para ti. Mañana búscame en la Catedral”.

Hermilio era el organista titular de la Catedral Metropolitana. Cuando arribé, tocaba parsimoniosa, reflexivamente, en la nave lateral de la iglesia. “¡Ah!, ya llegaste. Mira…”. Puso en mis manos el score original de la Sinfonía no. 3 de Mahler. “Te la regalo, yo tengo otra igual”.

Revivo frases memorables del maestro: “Hay que estudiar a profundidad, no ser como esos que se autonombran compositores modernos y escriben en un lenguaje “innovador”, sin haber analizado a los grandes”. “El único compositor que nunca me cansa es Mahler. Yo podría oír una y otra vez todas sus sinfonías”. “No soy un compositor nacionalista. Compongo bajo los parámetros de los estilos europeos”.

Datos discográficos. En 1989 la Orquesta Filarmónica de Jalisco bajo la dirección de Manuel de Elías, grabó su Concierto para piano y orquesta. En 2005 el pianista Joel Juan Qui Vega proyectó su obra completa para piano en el disco De Profundis. Dos interesantes experiencias sonoras.

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