Music Club

Esquizofonía

“Se pueden establecer relaciones entre las instituciones, pero el pasado no se olvida”.

Jorge Martínez

 

Para contextualizar los universos sonoros de Latinoamérica, realicé un viaje a la ciudad de Santiago de Chile. Ahí me entrevisté con seis compositores contemporáneos: Sergio Berchenko, Andrés Maupoint, Eduardo Cáseres, Fernando Carrasco, Jorge Martínez y Santiago Vera Rivera.

La música de Berchenko está inspirada en estructuras sonoras. Exploración que evoca la música de los minimalistas y el rock: “He buscado adecuar lo popular con lo académico. Para mí fue una magia escuchar la música producida por las cuerdas de la guitarra. Una sola cuerda me produce una magia especial”.

Andrés Maupoint, compositor hiper experimental –en la brecha de Messiaen y Boulez-, nos dice: “Para buscar originalidad, en Der Gegfangene des Lichts por ejemplo, el pianista, a la vez que ejecuta el piano, debe hacer percusiones con el tamtam, los cascabeles, el cimbalantic. El piano está preparado con hilos finos enredados sistemáticamente en las cuerdas. Haciendo uso del pedal lo jalas y se produce una especie de canto budista que tienes que acompañar haciendo ruidos con la boca. La obra está inspirada en Siddhartha, de Hermann Hesse, a petición de la fundación Hesse”. También hay que oír Apocalypsisloanis y oooO…Oooo.

Concluye Maupoint: “Cito que la gente dice “uso el folklore”, la mayoría se queda en la superficialidad”.

Eduardo Cáseres, amigo del genial compositor colotlense Manuel Enríquez, comenta: “Me intereso por integrar la música académica con la música de los pueblos indígenas, en especial con la del pueblo Mapuche”.

Fernando Carrasco estudió con Cirilo Vila –el gurú de los compositores chilenos- en el taller de música experimental 666. Conocía el pensamiento de Violeta Parra: “La academia es para los burgueses”. Vila nos dice: “Compuse canciones con textos de poetas chilenos a la manera no tonal. Se podían decir cosas con poesía al pasar de la dictadura. A Nicanor Parra, Neruda, et. alno se les veía como algo peligroso porque era poesía, porque la poesía inventaba nuevos mundos”.

Jorge Martínez, apresado el mismo día del Golpe de Estado, lideraba un grupo de estudiantes. Fue exiliado: “Participé en el movimiento de la canción chilena Quilapayud, con Victor Jara. Jara reivindicaba en ese momento el rock progresivo, la música electrónica, yo le decía: “La guitarra eléctrica es de los que bombardean Vietnam”. Jara me contestaba: “Tienes que abrir los ojos al infrarrojo”.

Por último Santiago Vera, Presidente de la Academia de Bella Artes, refiere: “Nuestra historia musical, presente y pasada, se está perdiendo. La educación debe cumplir un rol importante para evitar esta pérdida. Si no se generan nuevas políticas culturales para la audición, definitivamente todo se va a perder”.

Un placer el haber concretado estas nuevas amistades sonoras. Más música en quince.

 

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