Music Club

Club Colombia

Para mi amigo Héctor González,

compositor colombiano.

 

Durante cinco días, del 1 al 5 de julio, tres integrantes del Cuerpo Académico Innovaciones Pedagógicas en la Música de la Universidad de Guadalajara, el Dr. Charles Nath, el Dr. Vladimir Milchtein y quien aquí escribe, estuvimos en Cali, Colombia, realizando trabajo de campo sobre la música actual de los compositores clásicos, serios, de concierto, en aquella ciudad hermana.

Cuatro fueron los músicos entrevistados: Héctor González (Cali, Colombia, 1961), Alberto Guzmán (Santa Rosa de Cabal, 1953), –actual director de la Escuela de Música de la Universidad del Valle de Cali-, Mario Gómez Vignes (Santiago de Chile, 1934) –definido autodidacta e hijo adoptivo predilecto de la nación colombiana-,  y Luis Carlos Figueroa (Cali, 1923), uno de los más grandes pianistas que ha dado Colombia.

Esta aventura tiene sentido. La búsqueda de una semiótica de la música en Latinoamérica. ¿Cuáles son las similitudes y diferencias entre las músicas actuales de los países latinoamericanos?

Naturalmente el camino es largo. Tendremos que emprender otras aventuras. Viajar a otras ciudades de Sudamérica y Centroamérica para vivir de cerca la experiencia sonora.

Por ahora, hemos llegado a conclusiones. Un hilo conductor enlaza la música de los compositores colombianos: Expresión constante de las danzas características en sus obras.

Intertextos del Vallenato, la Cumbia,  emergen de los compases vivos –los ya ejecutados en un material discográfico-, y se entremezclan con la tradición clásica: La de Rossini, Beethoven, Ravel.

Particularmente me entusiasmaron La muerte y el garabato, para flauta, piano y cello de Héctor González, las ideas filosófico-musicales de Alberto Guzmán, las danzas de Mario Gómez-Vignes y la música para piano solo de Luis Carlos Figueroa.

Para encontrar su propia voz, los compositores mencionados han recorrido espacios sonoros de distintas épocas. Abordado todas las técnicas de composición, hasta las técnicas no convencionales del siglo XX. Deconstruido los distintos ritmos del país y la música de Brouwer, Ginastera.

¿Qué música conocen de México? La del nacionalismo. A Ponce, Revueltas, Moncayo. También a Pedro Vargas. En la actualidad el compositor mexicano de música clásica más escuchado en Colombia es Arturo Márquez, con su Danzón no. 2.

Una verdad parece imponerse. Detrás de todos estos músicos –colombianos y mexicanos-, persiste la búsqueda de una identidad a partir de una exploración en las sonoridades originales. Los aires llaneros, la música del Caribe en Colombia, el Huapango en México. El danzón de origen cubano pero re-significado en nuestro país.

Más allá de estas cosas, lo más apasionante es adentrarse en el espíritu del compositor y reír a veces con su sentido del humor: “Para ganar un concurso sólo hay que componer como sabes que les va a gustar a los jueces”, Alberto Guzmán dixit. Mi gratitud para todos...

 

Correo: leverkhun1@outlook.es

Twitter: @AlterRuy