Columna invitada

El respeto al debido proceso

Con la nueva reforma constitucional del 18 de junio del 2008, que transforma el Sistema Penal en México, se debe tener un especial cuidado en el funcionamiento de este sistema, pues claro está que pretende mejorar, por el momento, el Derecho Penal, que ya exigía una reforma, puesto que el ya ahora antiguo proceso, resaltaba en el país por su ineficacia y deficiencia de calidad.

Esta reforma pretende agilizar los procesos penales partiendo de la implementación de Juicios Orales, así como el respeto a la presunción de inocencia y al debido proceso; la protección de los Derechos Humanos de los inculpados y el fortalecimiento de la prevención del delito. Sobre estos principios, resalto la importancia del “respeto al debido proceso”, VITAL para el éxito de esta reforma. Mucha se habla sobre la preparación de estudiantes, maestros, abogados y jueces, que deben conocer las técnicas de la argumentación y la oratoria, resolver conflictos con elefancia en el lenguaje, con astucia en la estructura discursiva, sí, mucho se habla de que todo abogado debe necesariamente saber hablar para invocar la justicia. Pero poco se habla de la importancia de los policías en este “respeto al debido proceso”, ya que la base del desarrollo exitoso de esta reforma, recae en los policías, debido a que si hay un mal accionar por parte de la autoridad policiaca al momento de la detención de un sujeto por flagrancia o caso urgente, ya sea por ejemplo, no asegurándose que la persona detenida tenga pleno y claro conocimiento del ejercicio de sus derechos, verbigracia; el derecho a consultar en privado con su Defensor, el derecho a recibir una notificación escrita que establezca los derechos a los que es acreedor y a las medidas que debe tomar para la obtención de asesoría legal, y el derecho a ser colocado en una celda en condiciones dignas y con acceso a aseo personal… en caso de haber incumplimiento en uno o varios de los preceptos ya mencionados, puede encaminar al posicionamiento del inculpado en libertad inmediata, sin importar el delito que dicha persona haya o no cometido. Con esto podemos darnos cuenta de la verdadera importancia que tienen los policías en este Nuevo Sistema Acusatorio Adversarial. La falta de preparación de la autoridad policial no favorece ni al acusado, ni a la víctima, ni a la confianza en el sistema, ya que de no respetarse el debido proceso, existirán personas quienes sean beneficiadas, y personas quienes salgan perjudicadas, sintiendo y pensando que el Nuevo Sistema Penal, de nuevo y como siempre, les falló.