AL PIE DE LA LETRA

La triste historia del PAN poblano

En 2010 algo quedó demostrado, además de que la gente sí emitió un evidente voto de castigo contra el PRI de Mario Marín: el PAN no puede ya ganar solo una elección porque de no haber sido por la alianza de varios partidos contra el PRI, el blanquiazul no podría haber vencido al tricolor; ni en el estado, ni mucho menos en la capital, donde Lalo Rivera no fue un candidato excepcional ni nada que se le parezca.
Es la triste historia del PAN poblano porque a partir de ese momento, 2010, no sólo perdió el PRI en Puebla, también el viejo PAN controlado desde los oscuros ambientes yunquistas. Desde entonces, Rafael Moreno Valle, gobernador, se dio a la tarea de controlar todos y cada uno de los movimientos de su ahora partido en Puebla. Y vaya que lo ha logrado.
El viejo PAN de los empresarios "católicos" de derecha, el viejo PAN de las mujeres de ANCIFEM, el viejo PAN de la UPAEP y las luchas contra el "PRI-gobierno" y los masones comunistas, ahora pasó a ser conquistado por una nueva clase política: el morenovallismo.
Vaya, por los personajes del grupo político del actual gobernador, que nunca fueron panistas sino... expriistas, que habían sido hechos a un lado y ninguneados durante el sexenio de Mario Marín, y ahora, reagrupados y resentidos, se dieron a la tarea de hacerse del control del Partido Acción Nacional en Puebla.
No hay uno solo de los morenovallistas puros –hoy dizque panistas– que no haya trabajado con su líder en tiempos de Melquiades Morales y que no haya sido priista en su momento.
En otras palabras: los panistas "históricos" nunca supieron para quién estaban trabajando en los años 80 y 90 del siglo pasado, sus luchas épicas contra el perverso PRI, culminaron llevando a expriistas resentidos al poder estatal. Entiéndanlo: el PAN no ganó las elecciones en 2010, fue un ala escindida del PRI la que se hizo del poder y lo sigue ostentando.
En fin. El último reducto del PAN yunquista en Puebla, que fue el ayuntamiento encabezado por Eduardo Rivera Pérez, ha desaparecido. Al ganar Antonio Gali la alcaldía el año pasado y tomado posesión hace unos días, también culminó la era del viejo PAN poblano: no hay un solo panista histórico en algún mando importante en el ayuntamiento galicista. Todos fueron echados.
El viejo PAN yunquista ha sido enterrado por el morenovallismo, no quedan sino bonitos recuerdos de él y aunque algunos yunquitos se han refugiado en los ayuntamientos de San Andrés y San Pedro Cholula o Atlixco, la verdad es que no tienen ya ninguna influencia.