AL PIE DE LA LETRA

Los pronósticos priistas o solo buenos deseos

Llegó 2014… y también pronósticos y buenos deseos de año nuevo.

Los priistas insisten en que finalmente se han logrado las principales reformas pendientes que el país necesitaba, que era el objetivo del Presidente Peña Nieto en 2013 y que –ahora sí- en 2014 el gobierno federal ejercerá como nunca un presupuesto para desarrollo social e infraestructura que no deje dudas a los mexicanos de que fue bueno el regreso del PRI al poder.

Que por esa razón, las clientelas electorales del tricolor, los grupos más pobres del campo y de las ciudades, funcionarán mucho mejor y aumentarán los votos para su partido, pues estarán recibiendo recursos frescos y todos serán felices.

Pero además me dicen que, ahora sí, el gobierno federal no permitirá que gobernadores que no sean de su partido, aprovechen sus presupuestos y mucho menos que destaquen ante la opinión pública. Que habrá una congeladora para proyectos de mandatarios como Rafael Moreno Valle y que, ahora sí, aparecerán expedientes que se tienen reservados desde hace tiempo, en perjuicio de la imagen de este tipo de personajes.

Esos son los pronósticos tricolores. Pero a mí me parece que más bien son buenos deseos de inicio de año. Una carta a los Reyes Magos que no necesariamente pueda ser cumplida.

Porque si bien es cierto que Enrique Peña Nieto no terminó nada mal el 2013 en cuanto al logro de sus objetivos políticos reformistas, también lo es que 2014 en el país está empezando con un malestar generalizado por el aumento de impuestos, gasolinazos, una cuesta de enero infame y una perspectiva nada halagüeña para los próximos meses.

Si no hacen algo pronto en el gobierno federal, el Presidente Peña Nieto seguirá cayendo en las evaluaciones naturales de la opinión pública… y su partido difícilmente recuperaría simpatías electorales. Al contrario. Una y otra vez hemos dicho –por las encuestas que hacemos en el BEAP- que la gente no entiende de política ni de reformas, sino de bienestar económico de sus bolsillos.

Y finalmente, sobre Puebla y el gobernador Moreno Valle… Una cosa es lo que dicen los priístas a nivel nacional… y otra la que ocurre en nuestra aldea. Aquí, Moreno Valle sigue bien calificado, mantiene un férreo control político del estado y sus 217 municipios. No se gasta un centavo sin su autorización, no se licitará una sola obra o servicio sin su aprobación y no se mueve un solo político sin su conocimiento.

¿Aquí podrán los priistas hacer realidad sus deseos de año nuevo? Lo dudo. A menos que…