Tiempo vivido

La voz municipal en la educación pública

Como el propósito de la Reforma Educativa fue allanar el camino para la sujeción laboral del magisterio a la legislación pro-patronal que privilegia el 123 Constitucional, ahora se comienza a notar insustancial lo que debiera ser la reforma educativa de verdad. Lo anterior es evidente, cuando, escudándose en el valor de  la participación democrática y ciudadana, base del esquema de la gobernanza, anuncia el Secretario que será escuchada la voz del magisterio porque el Estado no tiene propuesta de Modelo Pedagógico, ni Educativo. Ignorancia inexcusable la demostrada por el Titular, todavía más, cuando en el último boletín oficial de la SEP, se afirma que la educación mexicana es enciclopedista. Cierto, todavía tiene mucho de memorística y reproductora, inclusive  la educación superior, especialmente  la privada que no ha estado sujeta a las acciones de actualización pedagógica promovida por la propia SEP y la Universidad pública nacional. Tendría que comprender el Secretario, la filosofía, del Artículo 3º, aunque  lacerada, por las Reformas del Salinas y Calderón, para darse cuenta que ahí está la orientación pedagógica del sistema educativo mexicano. Por otro lado, acto oficial para abandonar el enciclopedismo, fue dado por aquella educación por objetivos, de base psicopedagógica conductista, que a su vez fue superada por la Pedagogía Operatoria que se apoyaba en la psicogenética de Piaget y las teorías de Vygotski. Siguieron, en algunos sectores, el uso de la propuesta de Rogers, y el constructivismo, en fin.  Últimamente el fracaso de la educación por competencias, también de fundamento piagetano, que el magisterio nacional no comprendió porque las autoridades de la SEP, se encargaron de desorientar su ejecución al descuidar la promulgación de su base psicopedagógica, que nuca supieron existía.
Pero el Plan de la Reforma Educativa (la verdadera), que sobre la marcha y las rodillas parece construir la SEP, ofrece una auténtica oportunidad para que el Municipio, Libre, como dice la Constitución, recupere su intervención e incluso su coparticipación en la rectoría, a todos los niveles, de la tarea educativa, (por exigencia de la congruencia, coherencia y continuidad); tarea que al menos en Coahuila, abandonó hace 40 años. Es oportuno entonces, afinar los planes de desarrollo, no solamente económicos, sino educativos, culturales, políticos inclusive, del Municipio, con las fuerzas vivas, pero principalmente con la SEP y el magisterio de Torreón, a fin de que se empaten los objetivos y propósitos y se teja, con espíritu de colaboración, una red de compromisos y responsabilidades compartidas.


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