Tiempo vivido

Más drogadictos

Un asunto que debe estar en primer plano de la preocupación ciudadana es el comentado por el Director del Centro de Atención Juvenil, Maestro Rafael Mora en el sentido del incremento en el consumo de drogas, especialmente de la llamada Cristal entre los jóvenes laguneros, droga altamente destructiva de los ámbitos corporales y mentales de los individuos adictos.

Este asunto pocas veces se comenta y se ignora si es parte de los indicadores con que dan seguimiento cada semana a la seguridad pública. El tema se toca tangencialmente cuando se refieren a los efectos preventivos  que se supone inducen a los niños y jóvenes cuando practican algún deporte o actividad cultural en los centros municipales, que de entrada, por su reducida  cobertura con relación a la población general de ese segmento de  ciudadanos, ya denota la necesidad de la multiplicación de estos centros deportivos y culturales en sectores del municipio donde no existen, así como el concreto desarrollo de programas específicos para desalentar el consumo de drogas de manera directa y no como resultado incidental a su actividad deportiva o cultural.

Problema de salud pública pero desde luego también de seguridad, porque este problema está asociado a las distribución de drogas y la presencia de un sistema más eficaz de la delincuencia para ofertar su mercancía. Ciertamente Torreón ha dejado atrás la lucha abierta de los grupos delicuenciales por el dominio territorial; pero es de dudarse que esta batalla no persista. Tal vez la “tranquilidad” actual tenga que ver con el dominio de un grupo sobre los otros o de acuerdos entre éstos.

Esta información si existe no es de dominio público y por lo tanto no se ha reflejado en políticas públicas que incidan en los círculos familiares y escolares en fuertes campañas de prevención a fin de abatir no sólo el consumo sino el incremento que acusan los casos que esta institución de apoyo a jóvenes drogadictos atiende.

Es evidente que la distribución de droga no ha disminuido, consecuentemente que el número de consumidores ha aumentado. La pregunta es qué está pasando en el seno de las familias, e incluso de las escuelas, tanto universitarias como también a nivel de secundarias y primarias donde se han registrado casos de comercio y consumo entre los estudiantes.

Es necesaria una investigación a fondo. 


r_esparzac@yahoo.com.mx