Tiempo vivido

Los calendarios de año nuevo

Los ciclos de la naturaleza en los cuales está incluido el  ciclo de vida humano, han provocado en el hombre importantes contenidos culturales y con el tiempo, científicos. Ha construido, por ejemplo, conceptos del tiempo y desarrollado nociones tales como la cronometría y la cronosofía. El tiempo de la cronometría es cíclico en la mayoría de las culturas, sin duda promovidos por los movimientos de rotación y de traslación de la tierra, conformando cuerpos de conocimientos de astrología y astronomía que a su vez condicionaron los ciclos agrícolas como nociones: mitos, ritos, religiones, reflejados en los calendarios, que no hacen otra cosa que asignar coordenadas temporales, intervalos que se escogen como patrón. La cronosofía,  en cambio, es el conocimiento de los fines últimos del tiempo, los cuales trascienden el presente hacia el futuro. El calendario, (del latín calendarium), sistema de división del tiempo, derivado de calendae, primer día del mes romano, registra el paso de cada día, (rotación), cada mes (ciclo lunar), cada año (traslación), fue traído, al nuevo continente, en esta concepción occidental, por españoles y portugueses en el siglo XVI. Era el calendario llamado Juliano, el cual estaba vigente desde el año 45 a.de.e. En 1582, por los errores que ocasionaba en la medición del tiempo real, el Concilio de Trento pidió a Gregorio XIII emitiera una bula que reformara el Calendario Juliano, que impedía conmemorar correctamente la Pascua debido a que el equinoccio de primavera registraba un atraso de 10 días. De esta forma, después de 63 años, la Nueva España tuvo nuevo calendario dado que España, Portugal e Italia lo adoptaron inmediatamente, no así otros países: Alemania en 1700, Inglaterra en 1752;  Rusia en 1918, por ejemplo. Las culturas Mexica y Maya, tenían calendarios de mayor precisión; especialmente el maya, obra de haber usado el cero en sus operaciones. Desde luego recordemos que entre los Mexicas, Tlaxcaltecas, etc. su sistema era vigesimal y tenían un calendario ritual: Tonalámatl, 100 días más corto que el civil: Xiutlalpohualli que constaba de 360 días, divididos en 18 meses de 20 días y 5 que denominaban huecos o adversos. Su ciclo era de 52 años, cuando nacía un nuevo sol. El mexica, cien años anterior al gregoriano, fue superado por el Maya, el cual constaba de dos series cronográficas. La primera: cuentas rituales y civiles, la segunda: su historia mítica y política. Para evangelizar, por ejemplo, el año nuevo mexica se hizo coincidir con el 2 de febrero. Por eso en México esa fecha tiene ancestral y profundo significado, al ser el día de la Candelaria, una superposición más en el mundo prehispánico. 


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