Tiempo vivido

1914: Torreón bajo el poder de los constitucionalistas

El próximo 3 de abril, conmemoraremos, el Centenario de la ocupación de la Ciudad, por las fuerzas revolucionarias bajo el mando del Centauro del Norte. Fueron tiempos en que los habitantes de Torreón, atisbaban por los postigos y puertas entre abiertas, para valorar los riesgos de salir a la calle. Las autoridades, las organizaciones mercantiles y las juntas de principales, supieron que Torreón volvería a ser objetivo militar de los revolucionarios. Tenían la experiencia de lo acontecido en 1911, cuando los maderistas penetraron a la ciudad, lo cual fue aprovechado por los marginados de la propia ciudad y los peones de las haciendas y ranchos, quienes por horas perpetraron su venganza por las afrentas personales y sociales de que habían sido objeto por casi medio siglo, y en consecuencia, saquearon los comercios. Otros, en un proceso todavía no dilucidado, diríamos en la responsabilidad intelectual del ataque, habían incitado a la matanza de chinos. Igual, estaba demasiada fresco, el asedio de Carranza de julio de 1913; pero sobre todo la ocupación de la comarca  por las fuerzas de Villa, durante los meses de octubre a diciembre de de 1913.
El General Refugio Velasco, enviado por Huerta para organizar la defensa de Torreón, había decidido la estrategia y solicitó el apoyo de hacendados y ciudadanos pudientes para que organizaran  entre sus empleados y trabajadores cuerpos armados que coadyuvaran con los militares. Lo anterior acrecentó la zozobra entre la población, se encarecieron los granos, carne, harina, nixtamal, vegetales; más, cuando llegaron las noticas del avance de los trenes desde Chihuahua y su concentración en Yermo; así como los ataques a Tlahualilo, Bermejillo, Mapimí, y el repliegue de las fuerzas federales para hacerles frente en Gómez Palacio. La ocupación era inminente.
Tendríamos que imaginar la angustia generada entre las mujeres, niños, viejos y sobre todo los jóvenes quienes podían ser objeto de leva para defender la ciudad. Llovían las noticias, acelerando el pulso de los habitantes, se agravaba el miedo al observar las movilizaciones de las tropas, la preparación de las trincheras. Los potentados veían perdidas sus posesiones y riquezas, y amenazados los privilegios. Los pobres sembraban nuevas esperanzas de justicia social y dignidad humana. De eso se trataba la Revolución, y así como Torreón era ejemplo de prosperidad y orgullo para sectores de México; también era baluarte para las reivindicaciones por venir. Eso significaba su conquista; ese fue el valor de la Batalla de Torreón ganada por los constitucionalistas al mando de Pancho Villa. ¡Conmemoremos!


r_esparzac@yahoo.com.mx