Tiempo vivido

Principio y fin del Normalismo en México

El último día de septiembre de 1886, Ignacio Manuel Altamirano le escribió a Enrique Conrado Rébsamen: “Nuestra escuela no se abrió el día 16 porque el edificio no estuvo listo… en cuanto a los muebles que fue a traer el Sr. Serrano a los Estados Unidos y que costaron nueve mil pesos, no llegaron… la Escuela se abrirá en enero. …su Escuela más modesta, pero más sólidamente preparada, han logrado inaugurarla antes que nosotros….” Se referían a la apertura de la Escuela Normal de Jalapa (dic. 1886) y la Escuela Normal de México (feb. 1887).
Pero qué significaba este contacto entre Altamirano, excelso liberal, y Rébsamen, educador suizo coincidentemente nacido el año en que El Nigromante, y Altamirano, su pupilo, lideraron al lado de Juárez, la forja de la Constitución de 1857. Sucedía nada menos que la inauguración del segundo momento eminente en la historia de la educación mexicana después que los ilustrados y luego  los liberales  impulsaron la reforma de los Institutos de Ciencias, y la fundación de la educación preparatoria bajo parámetros positivistas promovidos por Gabino Barreda, alumno de Comte, y su Ley de Instrucción Pública, de diciembre de 1867. En efecto, vivía México el inicio de la educación Normal, instituciones especialmente diseñadas para formas profesores de educación elemental y superior, es decir, escuelas primarias de 4 y 6 años.
Enrique C. Rébsamen, publicó propuestas pedagógicas en la Revista del Magisterio Suizo y se escribió con destacados de su época, entre ellos L. Büchner, pionero de los estudios alemanes de la antropología en México, y quien influyó viniera al país de Quetzalcoatl en mayo de 1883. Trabajó con la Familia Fish, en León, de donde salió huyendo; la razón la expresó después: “el nido más negro del clero en toda la República”. Radicó en Jalapa, donde supo de  E. Laubscher quien dirigía la Escuela Modelo, en Orizaba. Juntos organizaron la Academia Normal de Profesores, capacitado a los maestros en la “educación Moderna”. Pronto Laubscher fue a México y Rébsamen a Jalapa para fundar las Escuelas Normales referidas. Jalapa se convirtió en apoyo al movimiento modernizador de los maestros mexicanos, quienes convocados por Joaquín Baranda, asistieron al Primer Congreso Nacional de Instrucción Primaria en abril de 1890: Distrito Federal, Coahuila, Nuevo León, Oaxaca, Tlaxcala, Yucatán y Veracruz, hablaron de la necesaria reforma escolar que requería de profesores profesionalmente formados. Cuatro años más tarde, Coahuila fundaba su Escuela Normal. Movimiento educativo trascendente, ahora sentenciado a muerte, gracias a la brillante Reforma Educativa ya en marcha, fúnebre.


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