Tiempo vivido

Nombre de Oro para Enriqueta Ochoa

En México, país de riquísimos tesoros históricos, artísticos, culturales, humanísticos y científicos, cuyo censo arroja más mujeres que hombres; que tiene una reciente ley que suma a los principios de igualdad, equidad, el de la paridad; todos con el propósito de fortalecer los derechos de la mujer en los diversos ámbitos del quehacer nacional, derechos que ya estaban en la Constitución pero pocos acatamos, es lamentable que en Muros de Honor de los Recintos Legislativos, espacios privilegiados por lo que representa para la vida de un pueblo republicano, lugar donde se honran a ciudadanos excelsos a quienes se les reconocen méritos suficientes para perpetuarlos a la vista de los legisladores, con letras de oro además, para que los recuerden como ejemplos y cumplan mejor su tarea, solamente se hayan inscrito el nombre de veinticuatro mujeres, de las millones de mexicanas que han nacido en nuestra Patria, la mayoría por cierto, heroínas de la Independencia, de la Reforma y de la Revolución Mexicana.Resulta interesante y digno de reflexión, además del pequeño número, el hecho  que de las veinticuatro, sólo ocho fueron mujeres que marcaron huella en las letras, las artes, la docencia o la ciencia. Por otro lado, al observar qué entidades federativas han otorgado ese honor a las destacadas ciudadanas mexicanas, sobresale que los estados norteños, han sido los menos sensibles, pues salvo Chihuahua donde se ha honrado a Elisa Griensen, el resto ha ignorado el quehacer del sector femenino de su población. Durango, Zacatecas, Sinaloa Nayarit, Colima, a su manera; los Estados del centro, sur y sureste del país nos tomaron la delantera.Por fortuna, el 1 de julio, por fin nuestra entidad hará justicia a las mujeres Coahuilenses a través de la poeta y maestra universitaria Enriqueta Ochoa Benavides, nacida en Torreón, el 2 de mayo de 1928. De sus 80 años de vida 60 los dedicó a la actividad literaria cultivando el género de la poesía, pero también el periodismo y la docencia en la UNAM,  la Universidad Veracruzana, y del Estado de México. Tres Primeros Lugares en Juegos Florales, once libros de poesía entre ellos: Las urgencias de un Dios; Las Vírgenes Terrestres, considerado su mejor obra, y Retorno de Electra, del cual la SEP hizo reedición de 30 mil ejemplares, es sólo mínima parte de su producción, sin contar la calidad de su poesía. Murió Enriqueta Ochoa, el 31 de diciembre de 2008. Torreón acertó en premiarla en vida con sus mejores galas; sus paisanos le recordamos y valoramos y desde luego aplaudimos el acto de justicia que la LIX Legislatura de Coahuila hace a la memoria de Enriqueta Ochoa Benavides. ¡Loas a la Gran Rapsoda Lagunera! 


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