Tiempo vivido

Madero espiritista

En su momento Madero fue objeto de señalamientos y burlas por su inclinación a prácticas espiritistas; ciertamente el espiritismo era en Madero un asunto medular, su fuente energética por excelencia. Se puede pensar en la posibilidad de que  la mente de Madero navegara por estos dos mundos: la política y el espiritismo y que tales travesías fueran sus compañeras eternas.

Hay una arista de mucho mayor peso que la del esoterismo asociado al espiritismo. Atacar la cercanía  de Madero con el espiritismo, buscó demostrar el huerfanismo ideológico de su revolución.

El desprecio por el espiritismo en esa época tuvo como centro poderoso de irradiación a la iglesia católica; teniendo como blanco a las organizaciones espiritistas, igualmente a las logias masónicas, las sociedades protestantes, los clubes patriótico-liberales, los círculos mutualistas, entre otras asociaciones modernas que constituyeron  entonces, redes informales de diálogo y reflexión,  así como avanzadas en la formación de frentes pre-políticos, identificados y denunciados, desde la misma fuente de ataque, obviamente, como  anticatólicos porque contradijeron la estructura corporativa jerárquica  tradicional que organizaba a la sociedad mexicana, bajo el patrocinio de la iglesia católica, auto nombrándose defensora y promotora del orden natural, asumiéndolo como el único válido para regir las relaciones de poder entre las clases predestinadas, por un lado, y las desposeídas y miserables, por otro, según esta lógica, merced designios celestiales.

Representaron las asociaciones mencionadas, nuevas formas de organización social centradas en el individuo, y no soportadas en los antiguos cuerpos organizativos de la vida comunal tales como cofradías, capellanías, órdenes caballerescas y religiosas derivadas del patronazgo real. Por el contrario, en las asociaciones modernas, el individuo era concebido como actor político y social, capaz  de despojarse de toda particularidad concreta y de su real existencia social, para mantener tan solo relación, con las ideas y con los fines.

Consecuentemente, sumarse a estas sociedades conllevaba el rompimiento con las comunidades que impedían al individuo escoger o revelarse contra su destino.Este era el fondo de los ataques a Madero quien como espiritista y masón  compartía estos ideales que las minorías ilustradas formularon como alternativas políticas y sociales visionando una  sociedad  más solidaria e igualitaria de sujetos sociales individuales, principales actores democráticos. 


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