Tiempo vivido

Educación sin brújula

Estamos a un mes de iniciar el nuevo ciclo escolar y sigue la incertidumbre sobre cuál será el modelo educativo y pedagógico que orientará la labor docente de la educación mexicana, es decir, la parte nuclear de la Reforma Educativa, la que debe nutrir los cómo ha de cumplirse el Artículo 3º en el siglo XXI, sigue ausente a tres años de prometerse la comunicación de los ejes teórico y operativo de una Reforma que sólo ha puesto en ejecución  cambios de la condiciones laborales al más puro estilo neoliberal  globalizado.

Durante la gestación de esta parte de la Reforma se anuló la fuerza del sindicato más grande de México y posiblemente de América Latina, descabezando a la dirigencia, persiguiendo los abusos y la corrupción galopante que la misma SEP y el gobierno en general permitió a cambio de obediencia y control de las bases magisteriales.

El resultado es una servidumbre todavía más incondicional de los cuadros dirigentes que han olvidado la función principal de un sindicato, guardando silencio ante la pérdida de los logros alcanzados en términos laborales antes del arribo de Elba Ester a la dirigencia del SNTE.

Baste ver la Ley del ISSSTE en materia de pensiones y jubilaciones, de los servicios médicos y demás prestaciones menguadas para plegarse a los designios de las políticas de globalización al servicio de los capitales.

La oposición a los resultados de la disciplina sindical guardada por la dirigencia del SNTE se manifestó en las recientes movilizaciones convocadas por el movimiento de resistencia de los maestros en distintas ciudades y aguijoneado por los actos de sangre sucedidos en Oaxaca.

Lo significativo de ellas fue que acontecieron en ciudades donde la CNTE no tiene presencia verdadera, por tanto quienes asistieron son portadores de otras inconformidades más profundas que anidan en la sociedad mexicana que tienen que ver con las condiciones generales del país ante el avance de la pobreza, la baja en la calidad de vida, la impunidad de quienes han dado muestras abiertas de corrupción y de riquezas mal habidas.

Es indicador del malestar social que debe poner en alerta a las autoridades de los tres poderes y corregir sus actuaciones que hasta el momento han evidenciado falta de sensibilidad al hacer caso omiso a tales señales de inconformidad, salpicando su reacción con actos de autoritarismo, que cada vez serán más abiertos y violentos, porque el malestar irá creciendo y puesto de manifiesto en cualquier oportunidad, como la ofrece la falta de rumbo de la educación en México y las acciones punitivas de la SEP. 


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