Futbol al día

En serio, ¿cambió la Selección?

El marcador final “contra Panamá” puede hacer que alguien piense que avanzamos.

Nada más haga la comparación sobre el exagerado festejo después del juego. Perdimos la dimensión de a quién le ganamos y festejamos como si hubiese sido un triunfo sobre la Italia. Panamá en serio nos asustó y lo vimos como un fantasma, o nos acostumbramos tanto a no ganar en el Azteca que el triunfo y la forma de lograrlo, viendo en todo su esplendor una chilena en su perfecta ejecución por parte de Jiménez, cobró en todos la máxima emoción.

Pero ya en frío, preocupa que la calidad de los jugadores vaya hacia abajo y no hacia arriba. Con todo y los naturalizados.

No es El Chepo ni es Vuce. Es la poca clase y la diferencia de disposición de los futbolistas.

Miren cómo le ganamos a Panamá, que está orgulloso con sus 8 puntos en el octagonal. Y veamos en el futuro a quién le podemos ganar en el Mundial, si es que vamos.

Hay un techo en el que topa el desarrollo de los jóvenes futbolistas por culpa de muchas cosas, y se para la producción.

Chepo fue campeón con Toluca, y ese plantel no era de marcianos.

Quizá estoy tocando dos temas diferentes en una misma columna y por lo mismo no alcanzo a dar una explicación total. Pero resumiendo, la poca clase de los jugadores evita hacer un juego brillante.

Contra Panamá era imprescindible ganar y se logró, y es bien posible ganar a Costa Rica, qué caray, ¿no somos los gigantes de Concacaf?

El talento es mínimo. Eso es lo que queda claro.