Futbol al día

Tres contra tres

Al Monterrey le anotaron tres.

Los Tigres anotaron tres.

Los puntos que hacen la diferencia entre ganar y perder lanzan a Tigres arriba de La Pandilla a una distancia más amplia: cuatro puntos y contando.

No sirven para nada práctico esos tres puntos, salvo para manejar la estadística de la vieja lucha local que anda en lugares nada dignos, pero que nos prohíbe hablar de calificación, superliderao, cuatro primeros lugares y mucho menos, calificar.

Monterrey se da por vencido. Ni por un milagro se mete a la pelea de la calificación, lo cual lo saca de la Libertadores y de la Concachampions.

Pero tiene un Mundial de Clubes en Marruecos y estos juegos los puede tomar como entrenamientos y encontrar el equipo ideal, el estilo adecuado, la alineación precisa y la preparación física para esa contienda.

Todavía tiene algo que hacer. Luego, a partir del 3 de enero, ya no hay ninguna estrellita a la mano, a menos que sean campeones del torneo corto el año que viene en cualquiera de sus dos oportunidades.

Tigres tiene un sueño por calificar. Pero perdió tantos puntos en los últimos minutos de varios partidos por descuidos estúpidos y falta de calidad en otros. Pero viendo la verdad, y sin quitarle alegría al triunfo del sábado, clasificar es un sueño de locos.

Mejor concentrar esfuerzos e ideas y planear el año venidero, a ver si hay más vocación de jugar.