Voces Ibero

La formación en Derechos Humanos

El respeto a los Derechos Humanos en cualquier país es una señal importante del fortalecimiento del sistema democrático. En México hemos empezado a dirigirnos en esa dirección con mayor seriedad de unos años para acá, especialmente a partir del 2011, año en que se materializó la reforma constitucional en materia de Derechos Humanos. Desde entonces hemos acortado la distancia entre la aceptación discursiva de los derechos y su implementación práctica.

Sin embargo, como lo señala el diagnóstico que se incluye en el Plan Nacional de Derechos Humanos 2014-2018, todavía existe una gran desarticulación y falta de coordinación de los órdenes federal y local, así como entre los Poderes de la Unión, que ha limitado enormemente sus efectos. Y por lo tanto, persiste el desconocimiento del contenido y los alcances de la reforma, tanto en funcionarios públicos como en la mayoría de la población. Y esto limita en gran medida las posibilidades para su aplicación a nivel institucional así como la exigibilidad de los derechos humanos en nuestro país.

De ahí que uno de los retos más importantes que tenemos como sociedad sea lograr una adecuada formación de los operadores jurídicos en el ámbito de los Derechos Humanos. Sólo de esta forma seremos capaces de pasar del papel a los hechos y realmente transitar en la ruta de reducir el número de víctimas de violaciones a Derechos Humanos. En ese reto las universidades juegan un papel fundamental y particularmente las universidades jesuitas en México han asumido una posición de corresponsabilidad para contribuir en esta tarea.

Un ejemplo de ello es el primer Diplomado en Derechos Humanos que fue organizado conjuntamente por la Suprema Corte de Justicia de la Nación a través de la Casa de la Cultura Jurídica de Torreón, la Comisión Nacional de Derechos Humanos y Universidad Iberoamericana Torreón que acaba de concluir el pasado viernes 3 de junio. Se trató de un esfuerzo sin precedentes en donde las tres instituciones colaboraron con la finalidad de alcanzar un impacto importante en la formación de docentes, académicos, servidores públicos, activistas sociales y litigantes. En la medida en que este tipo de esfuerzos se continúen alentando estaremos más cerca de una verdadera implementación.


roberto.gidi@iberotorreon.edu.mx