Voces Ibero

Migrantes en La Laguna (última parte)

En las últimas semanas me ha tocado ver en distintos cruceros de la ciudad grupos de migrantes centroamericanos pidiendo ayuda a la gente que pasa por ahí. Resulta que este fenómeno coincide con la colocación de vallas que han puesto Ferromex y Peñoles en la zona donde regularmente se concentraban estas personas. Esto ha obligado a los migrantes a buscar nuevas rutas para descender de los trenes y pedir apoyos en diferentes puntos de la ciudad.Desafortunadamente, esto ha generado que la migración de tránsito que antes era invisible ante los ojos de la ciudadanía, ahora parezca que va en aumento al haber tanta dispersión. Esto, a su vez, ha despertado el miedo y el prejuicio haciendo que aparezcan voces discriminatorias invitando a negarles ayuda económica o a criminalizarlos. Un reflejo de este tipo de actitudes se ven en afirmaciones como ésta que aparece recientemente en un periódico local: “Lo que antes sólo era ‘de paso’ para alcanzar el ‘sueño americano’, ahora se ha convertido en la estadía permanente para algunos migrantes que tras haber encontrado comodidad en la Comarca Lagunera prefieren quedarse para incluso, formar una familia, al ver truncado su viaje. Muchos indocumentados, mal informados buscan a alguien con quien casarse para regularizar su estancia en el país, no estamos en contra de que estén aquí, estamos en contra de que tengan un estilo de vida asistencialista, porque no son gente útil y productiva”. Este tipo de voces discriminatorias ha ocasionado que los migrantes reciban menos apoyo de la gente e incluso que la ciudadanía empiece a temerles. El sacerdote Miguel Ángel Cervantes Cepeda, activista por los migrantes en la Laguna, expresó que“la discriminación va en aumento por la dispersión, porque la gente los ve donde antes no caminaban para pedir ayuda y piensan que los van a asaltar, ellos no son delincuentes, van en camino a buscar un sueño, una mejor oportunidad de vida”.El trato xenofóbico que se manifiesta a través de la colocación de vallas alrededor de empresas y las opiniones discriminatorias en algunos medios de comunicación, es el mismo que generalmente reciben nuestros connacionales al otro lado de la frontera. No basta el sufrimiento que estas personas padecen antes de decidir emigrar o durante su peligroso trayecto por desiertos y ríos, sino que ahora las ciudades se han convertido también en un obstáculo difícil de sortear para estas personas. La Laguna, que tradicionalmente se ha caracterizado por ser una ciudad receptora de grupos foráneos, ahora se ha convertido en un obstáculo más en la ruta del migrante centroamericano. 


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