Voces Ibero

La Casa Blanca de colores

Hace unos días, en un gesto que me parece histórico, la Casa Blanca se iluminó con los colores de la bandera del arcoiris. Esta fue la forma en que el gobierno de Estados Unidos celebró la decisión tomada por la Suprema Corte de legalizar los matrimonios entre personas del mismo sexo en todo el país.

Se trata de una decisión de 5 contra 4 en la que los ministros del máximo tribunal le dieron la razón a James Obergefell y otros demandantes al declarar que las leyes de los estados de Michigan, Kentucky, Ohio y Tennessee que definían el matrimonio sólo como la relación entre un hombre y una mujer son inconstitucionales. 

Al igual que en casos como Brown contra Board of Education, en donde se declaró ilegal la segregación racial, o Roe contra Wade que legalizó la posibilidad de que las mujeres pudieran abortar, Obergefell y otros contra Hodges pasará a la historia como uno de los precedentes más importantes en torno a la lucha de los derechos fundamentales.

Con esta decisión, la Suprema Corte de Estados Unidos reconoce que las leyes que definen el matrimonio como la unión entre un hombre y una mujer vulneran la 14ª enmienda de la Constitución de Estados Unidos que consagra el principio de igualdad ante la ley.

Esto aplica no solamente para los cuatro estados mencionados en la demanda sino para todos los demás en dónde el matrimonio entre personas homosexuales estaba prohibido.

La lucha por los derechos LGTB (lesbianas, gays, bisexuales y transexuales) lleva un largo camino recorrido. En México, la Suprema Corte de Justicia de la Nación se pronunció hace apenas una semana en el mismo sentido de declarar inconstitucional y discriminatorio considerar al matrimonio sólo como la unión entre el hombre y la mujer.

Sin duda, estas decisiones representan una victoria para la cultura en favor de los derechos humanos y un detonador importante que contribuirá a que la igualdad real se empiece a manifestar en las diversas sociedades del mundo.

Ambas decisiones demuestran el importante papel que juegan los tribunales constitucionales en la defensa de los derechos de las minorías, incluso cuando haya grupos mayoritarios que se oponen al reconocimiento de dichos derechos. 


roberto.gidi@iberotorreon.edu.mx