Voces Ibero

Aristegui vs. el Estado mexicano

La libertad de expresión y el acceso a la información ha sido siempre un tema incómodo para los gobiernos.

La prensa ha pasado a ser un contrapeso importante de la información oficial y las decisiones que se toman desde las más altas esferas del gobierno, y esto ha permitido un mayor acceso a la información por parte de la ciudadanía y una mejor toma de decisiones en el ejercicio democrático. Desafortunadamente los gobiernos han encontrado formas para controlar o contrarrestar el efecto de la prensa: la sobreinformación y la censura.

Así, algunos han optado por la primera logrando que las críticas o señalamientos al gobierno se diluyan fácilmente; mientras que otros, como el nuestro, eligen el camino de la censura amedrentando, desapareciendo y asesinando periodistas, cerrando programas, estaciones de radio y periódicos así como criminalizando el ejercicio periodístico. En México el ejercicio del periodismo en los últimos años no ha sido fácil.

Son pocas las voces críticas y mucha la presión por parte del gobierno y del crimen organizado para silenciarlas. La censura y la autocensura se han convertido en el pan de cada día y esto ha disminuido las posibilidades de fiscalizar las acciones de nuestro gobierno.

El ejemplo más notable es el de Carmen Aristegui cuyo programa radiofónico fue sacado del aire después de la publicación del reportaje sobre la Casa Blanca de Peña Nieto, quereciénfue elegido ganador del Premio Gabriel García Márquez 2015 de periodismo. 

Es evidente que se trata de un reportaje que no sólo incomodó al poder sino que incluso llegó a ponerlo en jaque. Ante el intento de silenciar a una de las voces más críticas en nuestro país, cientos de periodistas de México y el mundo se han solidarizado con la causa de Aristegui.

Ahora, después de pedir sin éxito justicia en los tribunales de nuestro país, Aristegui llevará el caso ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

Me parece que es una oportunidad importante para que el gobierno mexicano se dé cuenta de que el camino que ha tomado en relación a la libertad de expresión es completamente inaceptable. Es también una oportunidad para mostrar a la comunidad internacional el estado de censura que impera en México y las desafortunadas condiciones en las que nuestros periodistas tienen que desempeñar su trabajo. 



roberto.gidi@iberotorreon.edu.mx