Ventiladores

Ire compadre, mejor hágase para este lado, no lo vayan a charpiar esos bueyes. Esos, los de las campañas ¿no ve que ya comenzaron la etapa final de propuestas en su democrática participación para obtener un puesto de elección popular?

‘Írelos, ahí vienen con sus ventiladorzotes, bien aceitaditos y con muchas aspas. Y no es por el calor compadre, que hay y bastante, es para distribuir mejor el estiércol, por decirlo de alguna manera, aunque ese más bien se refiere a las vacas.

Lo van acumulando por varios años en unos estercoleros enormes y lo sacan gradualmente durante las campañas hasta que llegan las semanas antes de la elección y ahora sí, a darle que es mole de olla.

A la fiesta de la democracia le entran todos: candidatos, periodistas, opinólogos, académicos, curas, monaguillos, damas de la vela perpetua. Todos es todos.

Pero son los candidatos los que más se preparan para estas últimas semanas. La recta final le llaman.

Prenden sus ventiladores, avientan la mierda y les vale a quién le caiga, que al fin y al cabo para eso se inventó la democracia: que a este se lo cacharon pedo, que al otro dándole un beso a un bato de su mismo sexo y condición social, que la mamá de esta se baña encuerada y con la puerta abierta, primera plana al que construyó, cartón al que contrató, el de más allá se confiesa con el cura Melchor. Total, toda una artillería de propuestas electorales que ni ellos alcanzan a digerir.

Y el día de las elecciones el ciudadano qué hace. Pues nada, votar por el menos empuercado. Todos se presentan así, sin bañarse y uno elige: no, a este güey lo cubrieron todo, a ésta nomás se le ven los ojitos, ‘ira, éste no salió tan mal librado, se le ve la nariz. Y ya, uno lo elige y vota por él.

Si gana, pues total nomás se baña. No se vaya usted a creer que se queda con la mierda durante todo su periodo. No, y si se queda con ella, pues no se le ve, el puesto la disimula muy bien.

Ay compadre, de plano usté no entendió nada: el que habla como indio de película doblada es el dueño de la fiesta. No, a él no hay que elegirlo, no hay necesidad. Lo agarraron ensayando porque va a hacer un casting ahora que se quede sin chamba.

Sí compadre, cuando apaguen sus ventiladores y fumen la pipa de la paz.

roberto.castelan.rueda@gmail.com