Tiendita

Disculpe señor, ¿como a qué hora abre? Pues qué no ve el letrero joven, ahí dice muy clarito: "abrimos cuando llegamos, cerramos cuando nos vamos y si no nos encuentra es que no estamos" ¿así o quiere más explicaciones?

No bueno, pues está bien, solo que como ya pasó el Guadalupe-Reyes y ustedes todavía no dan señales de vida, por eso preguntaba, pero está bien, ahí llévensela.

Mire joven, la verdad es que desde las pasadas elecciones decidimos llevárnosla más tranquila. Como casi nos quedamos sin mercancías y nuestro personal quedó muy diezmado, todos hechos bolas, como zombis y sin nómina de dónde agarrarnos, decidimos descansar un poco de las fatigas del reposo y ya nomás abrimos para sacar los pendientes, pero sin carrerearnos demasiado, para qué, al cabo que ya casi no caen clientes.

El patrón decidió pasársela de viaje. Que ya va a Japón, que a China y quién sabe a dónde más. Pero desde donde anda nos escribe, muy optimista, hasta nos manda fotos por tuiter y feisbuc: que aquí estoy con quién sabe quién, que aquí estamos brindando por las nuevas inversiones, que aquí ya cerramos el trato por las nuevas mercancías. Puras de esas. Y nosotros, pues nomás para no desanimarlo, le contestamos: no pues qué padre, ya necesitábamos alguien como usted, así pronto saldremos del bache, qué buen surtido, la gente lo va a agradecer.

Pero la verdad es que no estamos muy animados. Ya ve, todo se lo llevó la tiendita de enfrente. Los clientes, la mercancía, la nómina, hasta las ofertas de temporada. Su patrón aprovecha y sale todos los días en el periódico. No deja pasar una. Ya inaugura un parque, ya planta un arbolito, y como el señor es de carácter, ya le mienta la madre a uno, ya le mienta la madre a otro, rueda de prensa por aquí, rueda de prensa por acá, que ahora salió a barrer la banqueta, que miren cómo estaciona su carro. En fin, por eso nosotros ya casi ni abrimos, para qué.

Ya nomás estamos esperando que el de la tiendita de enfrente se canse, o que se le llene mucho el changarro y entonces los clientes prefieran regresar poco a poco con nosotros. Es cuestión de suerte. A ver qué pasa. Mientras tanto el jefe de nuestra sección de salud ya aprendió a jugar balero. El de educación se puso a dieta y la de cultura tiene nueva hamaca. Pero pásele joven.

Dizque ya se acabaron las vacaciones.

roberto.castelan.rueda@gmail.com